Las declaraciones recabadas por la Fiscalía Auxiliar de la República en torno a las 11 explosiones registradas en Villalobos, en un local de trasiego de gas, indican que venía operando desde hace cuatro años.
De acuerdo con la declaración jurada de Pascual Fletes González , el terreno donde se dieron las explosiones es de su propiedad y se lo alquila a 250 dólares por mes desde hace cuatro años al señor Alfonso Amores, quien lo utilizó para el almacenamiento de tanques de gas de 25 libras.
Camiones repartidores.
Pascual agregó que observaba llegar al lugar de dos a tres camiones repartidores de Panagas y de Tropigas por semana.
Añadió que tenía conocimiento de que Amores se dedicaba a vender tanques de gas, y que acudía al negocio tres veces por semana.
Además observó que el mismo tenía sus carros y en ocasiones repartía, pero que desconocía que se diera a través de conexiones fuera de la ley.
Mientras, Fulvia Fletes, hermana de Pascual, en su declaración también aseveró que al lugar llegaban camiones repartidores de Tropigas.
Extintores no funcionaron.
Por su parte, Alberto Samudio, vecino del local clandestino y otro de los testigos de los hechos, manifestó que cuando empezó a darse la explosión había un camión frente al lugar cargando tanques de gas, y que las personas que estaban allí arrancaron el vehículo y se fueron, mientras que el personal del depósito intentó apagar el fuego con un extintor que nunca funcionó.
Conexión.
La explosión de este local clandestino parece ser la punta del iceberg de una red que se dedica a esta operación ilícita. Fuentes allegadas a la investigación indican que el local allanado en Chivo Chivo está relacionado con Erick Valencia, quien se encontraba en Villalobos el día de la explosión y resultó gravemente herido.
Houn Zein, otros de los heridos el pasado 21 de julio, figura como el representante de Servicentro ABB, empresa que mantiene un proceso activo en el Juzgado Tercero Municipal, por el trasiego de tanques de 25 libras de la empresa Tropigas.
Otra de las aristas que han surgido es que Alfonso Amores, el arrendatario del depósito siniestrado, es hermano de una persona que falleció en noviembre de 2008, durante una explosión por causas similares a las de Villalobos. Las investigaciones indicaron que este señor se dedicaba a llenar y vaciar tanques de gas. Amores aún no ha sido requerido por las autoridades.
Indicios de negligencia.
El informe de la Unidad de Explosiones e Incendios del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses documentó el hallazgo de cajetas de cigarrillos, lo que indica que los trabajadores fumaban en este lugar, donde se trasegaba gas licuado, lo que pudo haber ocasionado la cadena de explosiones.