La ex "comandante" nicaragüense y diputada al Parlamento Centroamericano Doris Tijerino descartó ayer que el ex presidente de Nicaragua Arnoldo Alemán, acusado en su país de fraude al Estado, pida asilo político en Panamá.
Tijerino, miembro de la directiva del Partido Sandinista y que participa en la capital panameña en un foro de partidos políticos del Parlamento Centroamericano (PARLACEN), dijo a ACAN-EFE que no ve factible esto porque la "gran cantidad de delitos de los que se le acusa a Alemán en Nicaragua fueron cometidos acá en Panamá".
Señaló que no entiende cómo Panamá pudiera acceder a una petición de asilo, cuando ha estado colaborando con las investigaciones que se le siguen al ex presidente nicaragüense en su país. "No lo veo factible que venga a Panamá ni a ningún otro país centroamericano", expresó Tijerino.
Añadió que conociendo a Alemán éste prefería "someter a la sociedad nicaragüense a un desgaste y llevar al país a una crisis institucional, enfrentando al Legislativo y al Ejecutivo antes que renunciar a su inmunidad" parlamentaria.
"Alemán es ambicioso y está aferrado al poder, y no lo veo respondiendo a las acusaciones de manera cívica como cualquier ciudadano ante la Ley", subrayó. El Partido Sandinista respalda el proceso de desafuero de Alemán, pero su resistencia "a ultranza" y de sus seguidores han impedido que se de, "pese a que tenemos 38 votos (en la Asamblea Legislativa) comprometidos con esto", manifestó Tijerino.
Para impedir que se le de trámite al desafuero, Alemán tiene su "trinchera" en la junta directiva de la Asamblea Legislativa que está integrada por cinco parlamentarios de la Alianza Liberal afín con él, y uno sandinista, según la diputada.
La Junta Directiva, que no cambiará hasta el próximo 9 de enero, es la que debe dar trámite a la petición de desafuero presentada por una jueza contra Alemán y presentarla al plenario de la Asamblea. "En términos inmediatos no veo la solución de esto, habrá que esperar el cambio de la Junta Directiva o a que el Pleno legislativo aplique el poder (que le confiere el voto popular) y forme una nueva", indicó Tijerino.
Advirtió que esto sería "complejo" para la región y compromete al PARLACEN, ya que Alemán pertenece a este foro político regional. Por último, Tijerino agregó que lo importante de esta crisis, de la cual no se alegra, es que los sandinistas habían denunciado esta situación de corrupción desde 1990, "cuando Alemán empezó su enriquecimiento ilícito" como alcalde de Managua en esa época.
Según la Procuraduría nicaragüense, Alemán y varios de sus familiares y ex funcionarios de su gobierno enviaron 97,2 millones de dólares de 15 entidades estatales de Nicaragua a la Fundación Democrática Nicaragüense (FDN) en Panamá, que luego transfirieron a cuentas de la familia del ex presidente. Alemán está acusado de los delitos de "lavado" de dinero y activos, malversación, fraude, peculado, asociación e inducción a delinquir contra el Estado.