"Nuestra relación con América Latina va a cambiar un 80 ó 90%", dijo Nagi Ahmed Ksuda, máxima autoridad en la embajada Libia en Panamá del Consejo Nacional de Transición (CNT, que coordina la formación de un nuevo gobierno tras la caída y muerte del dictador Muamar Gadafi).
"Vamos a revisar nuestras relaciones con América Latina en general", reiteró Ahmed, quien también fue diplomático en Panamá durante el régimen de Gadafi, del que desertó.
Ahmed habló en árabe y un allegado libio tradujo sus declaraciones al español.
La revisión "no necesariamente es romper", pero debe hacerse debido a que "las relaciones a nivel internacional estaban relacionadas a nivel personal con el coronel Gadafi. Por eso hay que revisar esa relación", explicó.
A pesar de que las nuevas autoridades libias están sumando el reconocimiento internacional, en América Latina países como Venezuela, Nicaragua o Cuba, aliados de Gadafi, las desconocen.
"Las negociaciones se basan en los intereses de los países y las naciones (...) pero si el país no te quiere cortamos la relación. Si ellos siguen acervando su postura, claro que sí", las romperían, advirtió Ahmed a periodistas en un hotel panameño.
"Nosotros inclusive no podríamos estar representados en una embajada, en un país que durante meses no nos reconoce al gobierno ni a mi país", alegó y agregó que las nuevas autoridades decidirán los pasos a seguir en ese sentido.
Panamá fue el primer país de América Latina que reconoció al CNT libio.