El retraso que se ha observado en los trabajos para poner en funcionamiento el antiguo Hospital América, adquirido por la Caja de Seguro Social (CSS) para operar como un centro de Especialidades Pediátricas, obedece al desgreño que acusa la administración de la entidad de seguridad social.
Así lo expuso el contralor general de la República, Alvin Weeden, en una nota enviada al director de la CSS, Juan Jované, en la que le expone la falta de previsión que caracteriza a algunos funcionarios administrativos, lo que ha impedido la entrada en funcionamiento del referido nosocomio.
En la misiva, Weeden aclara que la intención de la CSS de responsabilizar a la Contraloría General por el retraso que acusan los trabajos de refacción del antiguo Hospital América, cuya apertura estaba programada para el 1 de noviembre, denota la "falta de previsión que caracteriza a algunos funcionarios de su gestión administrativa".
El contralor le hace saber a Jované, que haber programado la apertura del centro hospitalario sin disponer de un plano que reflejara con un mínimo de certidumbre el alcance de los trabajos a realizar, así como el costo de materiales y otros elementos, pone en evidencia por parte de los administradores de la institución una "irresponsable improvisación".
Agregó que atribuir a la Contraloría General la responsabilidad por el fracaso en la entrada en funcionamiento, porque la entidad fiscalizadora exige la presentación de los planos finales del proyecto es una temeridad.
Weeden advirtió una falta de comunicación entre funcionarios de la CSS y la administración, porque el director administrativo del referido hospital, Ernesto Mora, participó en octubre en una reunión donde la Contraloría accedió a revisar la situación de este contrato con sólo el diseño conceptual o anteproyecto con la finalidad de facilitar la ejecución de la obra.
Agregó afirmar que la obra se ha paralizado como consecuencia de los requisitos exigidos por la Contraloría General "pugna con los hechos", ya que desde el 26 de septiembre la CSS ha presentado a consideración del contralor 40 órdenes de compra de las cuales se han refrendado 30.
De las diez restantes que fueron rechazadas, cinco no han sido devueltas por la CSS, a pesar de que han transcurrido 49 días desde que se hicieron las correspondientes objeciones.
Agregó que las objeciones presentadas a esas órdenes de compras tenían íntima relación con la falta de los planos, cuyo anteproyecto fue entregado el 16 de octubre.
En otro aspecto, el contralor general advierte a Jované que la entidad fiscalizadora hará un examen completo de cada una de las órdenes de compra emitidas para preparar el Hospital de Especialidades Pediátricas, a fin de establecer si el Estado ha obtenido algunas ventajas de la división de la materia o si por el contrario "nos encontramos frente a una clara transgresión de la legislación vigente".
Finalmente Weeden le recuerda a Jované que cualquier pago que se haga a los contratistas sin la respectiva aceptación final por parte de la Dirección Nacional de Ingeniería de la Contraloría y de la CSS como lo exige la ley, "constituye una transgresión de la ley y en consecuencia un pago indebido".