Rodrigo Rivera es la persona a quien Laura Chinchilla ha designado como nuevo embajador de Costa Rica en Panamá.
Rivera, quien hasta el 9 de abril trabajó como viceministro del Ministerio de Obras Públicas y Transporte (Mopt), es reconocido en este cargo por la confianza que genera ante la presidenta del país vecino.
El canciller de Costa Rica, Enrique Castillo, reconoció que el exviceministro no posee una experiencia en carrera diplomática.
“Efectivamente, que yo sepa, no tiene trayectoria diplomática; en este tipo de nombramientos lo que prima es la confianza que pueda tener la presidenta”, expresó Castillo.
En Costa Rica, los medios registran la salida del Mopt de Rivera en una situación tensa con el ministro de la cartera, Pedro Castro, y su renuncia ocurrió sin dar mayores explicaciones; sin embargo, se mantuvo en su puesto hasta el viernes pasado.
El exviceministro fue designado como embajador en Panamá después de un mes de que su antecesor, Melvin Sáenz, fue retirado de la misión por dar unas declaraciones en las cuales relacionó a Panamá con lavado de dinero, en el contexto de un partido de fútbol que se jugó entre ambas naciones, el 6 de febrero pasado en la capital panameña.
Sáenz fue retirado de su cargo el 7 de marzo, tras un mes de aquel incidente.
De acuerdo con el diario La Nación de Costa Rica, tras la designación de Rivera, por parte de la presidenta Chinchilla, la cancillería debe seguir los procesos o trámites para oficializar esta nueva designación.