A un costado de un hotel de la localidad, en el sector de Amador, gran cantidad de agua se desperdicia ante los ojos de propios y extraños.
Al parecer hay una tubería subterránea rota que emana agua día y noche sin que las autoridades del IDAAN procedan a rectificar la fuga, provocando que el área de estacionamiento discurra gran cantidad de agua dulce que podría ser utilizada en áreas donde el servicio es escaso.