UN GRUPO de familiares de 25 detenidos en la cárcel La Joya temen por la vida de sus parientes, quienes se mantienen privados de su libertad en el pabellón 5 del centro penitenciario, al ser amenazados por un grupo que supera los 200 reos quienes pelean el control de territorio en el penal.
Esta disputa entre dos grupos rivales del sector de San Miguelito, ha dejado ya un herido la semana pasada que fue trasladado con una herida punzocortante hacia un centro hospitalario.
Los altercados dentro del pabellón 5 surgen por una disputa de mando y territorio en esta área de la cárcel La Joya, luego que detenidos que provienen del sector de Cerro Cocobolo en Mano de Piedra mantienen una constante pelea con los del sector de La Pavita de Cerro Batea.
Los 25 detenidos recluidos en las celdas 17 y 18, a pesar de las solicitudes hechas a los encargados policiales del penal, no han logrado ser trasladados a otros pabellones.
A pesar de efectuarse una diligencia judicial por parte del Ministerio Público, de interponerse la denuncia en la Oficina de Sistema Penitenciario y la Comisión de Justicia y Paz no se ha dado una respuesta, sostuvo Doris Quintero esposa de uno de los detenidos.
La abogada Keira Jaén ha señalado que temen por la seguridad de los detenidos, quienes en horas del día están en peligro pues las celdas permanecen abiertas y les envian los rivales papelitos con amenazas.
Por su parte, Quintero argumento que el problema radica en que el oficial encargado del penal les señaló a los reclusos que "nadie los quiere porque hieden".
Reclamaron el hecho que dos detenidos identificados como Antonio Díaz y Ricardo Plicett se encuentran en la Sala de Guardia todo el día esposados de manos y pies, sin derecho a ir al patio.
Entre los detenidos que pertenecen al grupo de 25 reclusos que temen que sean víctimas de las amenazas de muerte están: José Luis Girón, Manuel Castillo, Augusto Vásquez e Irving Ibarra.
La directora Ejecutiva de Justicia y Paz, Maribel Jaén mostró su preocupación ante el hecho denunciado.
Ha señalado que el gobierno y las autoridades responsables deben tomar cartas en el asunto de manera seria.
"Los responsabilizamos de los incidentes que puedan afectar las vidas de los reclusos", dijo Jaén.