Panamá no enfrenta una situación catastrófica relacionada con una posible contaminación del agua de la Cuenca del Canal de Panamá, aseguró ayer el administrador encargado de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), Gonzalo Menéndez.
Menéndez indicó que no se puede hablar de una contaminación fatalista, porque no existe una medición que determine que efectivamente la calidad del agua en la cuenca represente algún peligro para su consumo.
Pero el funcionario reconoció que existe un deterioro de la calidad del agua de la cuenca, sobre todo en el sector transítmico que une a las ciudades de Panamá y Colón, debido a la expansión de las industrias, sin embargo esta situación ha mejorado con la creación de tres áreas protegidas adyacentes al Canal.
Las declaraciones del administrador encargado de la ANAM se dieron dentro del marco de la presentación de la primera Conferencia Internacional sobre Biodiversidad en Mesoamérica, a realizarse en Panamá a partir del 7 al 11 de agosto.
Sobre este tema, el director nacional de Patrimonio Natural de la ANAM, Ricardo Rivera, explicó que en las últimas décadas se ha sentido el aumento del proceso de deterioro de la biodiversidad por la contaminación del agua, de los suelos, la atmósfera y la deforestación, entre otras causas, amenazas producto de la actividad del hombre.
Destacó que esta conferencia tiene como objetivo crear un espacio de reflexión e intercambio entre la comunidad académica, los investigadores y las autoridades con miras a determinar la situación actual de la biodiversidad en la región centroamericana, sensibilizar a las autoridades y sociedad civil sobre la importancia de su conservación e identificar el potencial uso de las biodiversidad para el desarrollo de las naciones.
El funcionario agregó que en este evento participarán unos 30 expositores extranjeros provenientes de distintas partes del mundo, entre ellos, el doctor Abdalá Sedán, Director Ejecutivo del Convenio sobre Biodiversidad Biológica, suscrito en 1992 durante la Cumbre de la Tierra celebrada en Brasil; Santiago Castroviejo, del Real Jardín Botánico de España y Anthony Cooke, Subdirector del Instituto Smithsonian.
Participarán además expositores nacionales, quienes abordarán temas tales como la situación de la biodiversidad en Panamá, los corredores biológicos, el uso sostenible de los recursos biológicos costeros marinos y se presentarán investigaciones en torno al tema realizadas en el Parque Nacional Coiba y en el Parque Nacional Isla Bastimentos.
Para el director de nacional de Patrimonio Natural de la ANAM, Panamá pertenece al exclusivo club de los países con mayor diversidad biológica, pues ocupa la posición número catorce entre los países con mayor biodiversidad del planeta.
En ese sentido, detalló que en "nuestro país" existen unas 930 especies de aves, que representan un 10% de las existentes en todo el planeta y constituyen además una cifra superior a las existentes en Estados Unidos y Canadá juntos, a pesar que Panamá posee una extensión territorial de sólo kilómetros.
Agregó que Panamá tiene unas 230 especies de mamíferos identificadas, que representan el 5% de mastofauna registrada en el planeta; 228 especies de reptiles, es decir, un 3.5 % de las existentes en el mundo y 170 especies de anfibios, 4% de especies del planeta.
Rivera señaló que a nivel de flora, la biodiversidad es igualmente impresionante, puesto que "contamos" con 9,000 especies de plantas con flores y 12 sistema de vida (ecosistemas), de las 30 existentes a escala mundial.
La diversidad biológica también es importante para el país desde el punto de vista económico, y como ejemplo se destaca que las importaciones de camarones, que constituyen un recurso biológico, representan unos 70 millones de balboas ingresos anuales, mientras que la industria pesquera representa unos 120 millones anuales.