Veraguas. UN PERRO de raza Pittsburg, que andaba suelto en la avenida central de Santiago, atacó y mató a tres gallinas en venta este domingo, en horas de la mañana, sin que nadie las pudiera salvar de las feroces mordidas del animal.
Unidades de la Policía Nacional intervinieron, arrestando al perro, que está a órdenes de la Policía Canina de Veraguas.
Algunas personas trataron de evitar el feroz ataque del animal que mató a las gallinas, pero la rapidez y fuerza del can acabó con la vida de éstas en pocos minutos.
Nadie sabe de dónde salió el sagaz perro, que formó un alboroto que duró más de 15 minutos, mientras unidades de la Policía Nacional en el lugar trataban de calmar al can, al cual finalmente se llevaron detenido para el cuartel, en donde lo dejaron a órdenes de la Policía Canina.
Alonso Serracín, dueño de las gallinas muertas, reclama a los propietarios del perro que le cancelen al menos lo que cuesta cada una de ellas, mientras esperan que el corregidor de turno aplique la sanción correspondiente a sus dueños, por dejar que este peligroso animal, considerado como el mejor amigo del hombre, ande suelto por las calles.
Entre tanto, la Constitución Política de Panamá, en su Título III de los Derechos y Deberes Individuales y Sociales, establece en su Capítulo 2° disposiciones que buscan brindar una protección especial a la niñez y adolescencia, a través de la protección especial que se merece la familia. Se incluye, entre otros, el reconocimiento de la paternidad y la obligación de prestar alimentos.
Así mismo, el artículo 52 de la Carta Magna, establece que el Estado debe proteger el matrimonio, la maternidad y la familia, al igual que la salud física, mental y moral de los menores y garantizar el derecho a la alimentación.
Por su parte, el artículo 55 obliga a los padres y madres a alimentar, educar y proteger a sus hijos e hijas, para obtener una buena crianza y un adecuado desarrollo físico y espiritual.
El Código de la Familia también agrega lo suyo. El artículo 377 señala que los alimentos son una prestación económica que debe tener relación entre las posibilidades económicas de quien está obligado a darlos y las necesidades de quien o quienes los requieran.