Las personas afectadas por las inundaciones en el distrito de Soná, provincia de Veraguas, fueron atendidas por médicos del Ministerio de Salud (MINSA), luego que los residentes se quejaran de vómitos, diarreas, picazón e infecciones en la piel.
La crecida de los ríos San Pablo y Cobre, en Soná, provocó que las letrinas se desbordaran esparciendo excremento en las calles y en las casas. Desde el sábado se siente un ambiente pestilente.
Víctor Pérez, residente en uno de los sectores afectados en Soná, explicó que no cuentan con sistema de alcantarillado apropiado.
Dijo que por esta situación, muchas personas se han visto afectadas, sobre todo los niños.
Atención.
Humberto Torres Moreno, director Regional de Salud en Veraguas, dijo que varias decenas de personas residentes en las barriadas El Lago, Omar Torrijos Herrera, Barrio Chino y otros sectores del distrito de Soná fueron atendidas por los médicos.
A la vez se realizaron fumigaciones en todas las casas por la cantidad de mosquitos que se reproducen cada vez que hay inundaciones.
También, los funcionarios de Salud recorrieron las casas de los afectados para indicarles los cuidados que deben tener en caso de continuar los vómitos, diarreas, picazón e infecciones en la piel.
Se informó que se mantendrá un monitoreo en el área.
Los residentes en los sectores inundados siguen pidiendo ayuda a las autoridades por los daños y pérdidas de sus enseres como alimentos, ropa seca, colchones, estufas, entre otros. Además, solicitan que los reubiquen, ya que el presidente Ricardo Martinelli se los había prometido.