Marcadas diferencias se evidencian en las versiones del director del Sistema Penitenciario, José Calderón, y el representante de la Fundación para la Protección del Detenido, Javier Justiniani, de la cantidad de casos de hepatitis detectados en el centro penitenciario La Joyita.
Una comitiva del Departamento de Salud Penitenciaria realizó una inspección en el pabellón tres del penal, donde detectó varios casos de hepatitis, por ello el pasado fin de semana se suspendió el ciclo de visitas para los detenidos.
De acuerdo con Justiniani, al menos ocho internos del penal fueron enviados al cuarto de urgencias del Hospital Santo Tomás, dando como positivos de hepatitis B.
Sugirió que el problema de agua contaminada y hacinamiento sigue provocando enfermedades.
Mientras, el director del Sistema Penitenciario, José Calderón, explicó que el sistema de vigilancia epidemiológica del penal detectó "cinco casos de hepatitis A".
A raíz del resultado se realizó una jornada de limpieza y reparación de los servicios sanitarios. Calderón niega que el agua esté contaminada.