La disminución de los 28 euros por cada tonelada métrica de banano que pagan las exportaciones que van de Latinoamérica para Europa, representa una ventaja para los comercializadores y no así para los productores.
La noticia fue "pan caliente" entre los productores, quienes ahora analizan que esta condición no los beneficiará, tomando en cuenta que la industria bananera tanto en el Pacífico como en el Atlántico panameño aún no se recupera de la crisis dejada por la salida de Chiquita y que podrían aumentar la demanda hacia los países europeos sin tener la suficiente producción.
Las expectativas que se ciernen sobre esta industria bananera no es la mejor, tras considerar que no es un beneficio directo para los productores de banano, si se establecen las condiciones para llegar a un mejor entendimiento sobre las relaciones comerciales que se tienen hasta la fecha.
Reacciones.
Según los conocedores del tema, el aumento en la demanda de la fruta puede ocasionar una rebaja en el precio para los consumidores de estos países y a su vez que los productores logren un mejor precio a futuro.
Aseguran que esto representa un futuro positivo para la producción bananera latinoamericana, ya que se puede seguir exportando con mejores márgenes de ganancia.
Por otro lado, estas condiciones pueden presentar mejores oportunidades al momento de renegociar los nuevos contratos de comercialización con las empresas compradoras.
En Panamá el escenario de la industria bananera no es muy alentador en estos momentos, puesto que la mayor parte de las fincas bananeras independientes en el sector Pacífico desaparecieron como consecuencia de la deprimida recesión que afectó a esta industria.
Productores.
Las cooperativas bananeras tanto en el Pacífico como en el Atlántico están en problemas.
Basilio Chong, asesor legal de la Cooperativa Bananera del Atlántico (COOBANA), asegura que este resultado no mejora las condiciones en que se encuentran los productores de banano.
"Para nosotros los bananeros independientes no representa nada porque no exportamos y mantenemos un contrato de exclusividad que ahora nos está afectando", dijo.
En el caso de COBANA su contrato termina en agosto de 2009 y Chong considera que en las condiciones actuales no podrán llegar a ese término de tiempo, porque el costo de producción está por encima del costo de venta que es de B/ 3.50 por cada caja de banano.
En condición similar se encuentran 5 productores independientes que le venden a la transnacional bananera Chiquita.
En tanto, la Cooperativa de Servicios Múltiples de Puerto Armuelles (COOSEMUPAR) atraviesa por problemas económicos por un problema heredado desde el 2003.
Salustiano de Gracia, secretario general del Sindicato de Trabajadores, dijo que él si ve con "buenos ojos" esta alternativa porque en el caso de COOSEMUPAR ayudará a que los compradores internacionales ofrezcan mejores alternativas al tener mayor demanda de la fruta en el mercado europeo.
"Es un triunfo para el Gobierno nacional, porque con esto hay ventajas para solicitar mayores beneficios a los compradores internacionales", dijo.
COOSEMUPAR desde el 1 de marzo se mantiene vendiendo su producción a la empresa italiana CEDIT.