Sólo los retoques de las campanas de la iglesia Católica se escucharon a las 4:10 de la tarde de ayer en Dolega, cuando el cortejo fúnebre partió rumbo al cementerio municipal, para despedir a los jóvenes Walter Garcés, Genarino Rosas William Rodríguez y los hermanos Javier y Raúl Ponce.
Las lágrimas no se podían contener en los ojos de aquéllos que conocieron, compartieron y convivieron con estos jóvenes que fallecieron en el fatal accidente del pasado sábado, en la que perdieron de forma instantánea la vida seis de los ocho jóvenes que viajaban en un vehículo Daewoo.
Sus familiares no podían creer lo que estaban viviendo dentro de la iglesia, pues miles y miles de personas se volcaron a darle el últimos adiós a cinco de los seis jóvenes que reconocieron como buenas personas. Los corazones heridos de las cinco madres no aguantaron más cuando observaron que sus hijos iban dentro del féretro con destino final al cementerio.
Mientras tanto, en la ciudad de David, otra familia está de duelo, De Arco Jaramillo, que vieron partir a Jaime Javier, otra de las seis víctimas que perdió la vida de forma instantánea en el trágico accidente de tránsito. A Jaime Javier De Arco Jaramillo, de 19 años, le dieron cristiana sepultura en el cementerio de David a la 1:00 p.m. de ayer.
El alcalde de Dolega, Leonel Acosta, instó a las autoridades sobre la necesidad de ampliar a cuatro vías la carretera que conduce de la ciudad de David a Dolega, por el crecimiento de nuevas barriadas.