Un tiroteo entre agentes de la Policía de Frontera de servicio en la comunidad de Yaviza, Darién, dejó como saldo dos muertos, dos heridos y un niño desaparecido a causa del pánico registrado por el intercambio de disparos.
De acuerdo con los reportes policiales, el civil Pedro Pablo Asprilla y el cabo de la Policía, Julio César Tenorio fallecieron víctimas del tiroteo.
Asprilla murió en Yaviza y Tenorio en el Complejo Hospitalario de la Caja de Seguro Social.
El tiroteo se registró cuando los cabos Juan Menchaca y Julio Tenorio, en estado de ebriedad, abrieron fuego contra el teniente Sandy Ford, luego que éste les llamara la atención por estar bajo los efectos del alcohol.
Trascendió que las unidades apostadas en el cuartel respondieron al ataque de ambos cabos, pero los insubordinados se replegaron hacia el área del Centro Básico "José Mejía", en donde en ese momento unos 150 estudiantes daban clases.
Durante el tiroteo varias balas impactaron en el tórax y piernas a Pedro Pablo Asprilla, quien se encontraba en su residencia con varios familiares.
Informes no oficiales señalan la existencia de un cuarto herido de nombre Vladimir Cedeño, pero no se pudo establecer si se trata de un miembro de la Policía o si es un residente del área.
También se informó de un tercer agente insubordinado, quien se habría dado a la fuga.
Juan Asprilla, sobrino de la víctima, indicó que los policías disparaban por todas partes y que hubo momentos de pánico en toda la comunidad por espacio de 20 minutos.
En el intercambio de disparos, Menchaca recibió heridas de bala en el abdomen y fractura del fémur derecho, en tanto que Julio Tenorio fue baleado en la pierna izquierda y el teniente Ford fue herido en el hombro.
Todos los heridos fueron trasladados en helicóptero al Centro Hospitalario de la Caja de Seguro Social (CSS), en donde los tres fueron intervenidos quirúrgicamente por la gravedad de sus lesiones.
El incidente originó que los estudiantes abandonaran las aulas en estampida y se lanzaran a un río aledaño al centro educativo, en donde uno de los infantes desapareció, mientras que otros se refugiaron en las oficinas del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN).