Nación

Ducruet: "Nivel de turbiedad del lago Alajuela no es común"

La turbiedad de entrada es de 13 unidades de turbidez nefelométricas (NTU, por sus siglas en inglés), pero aparentemente se está despachando el agua entre uno y cinco unidades de turbiedad, dijo el exdirector del IDAAN.


El exdirector del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), Juan Antonio Ducruet, señaló que actualmente existe una situación de turbiedad en el lago Alajuela.

Ducreux destacó en Telementro Reporta que la turbiedad de entrada es de 13 unidades de  turbidez nefelométricas (NTU, por sus siglas en inglés) y aparentemente están despachando el agua entre uno y cinco unidades de turbiedad,  lo que hace que el agua no sea potable bajo las normas, pero lo sea para consumo humano.

Dijo que la responsable y quien supuestamente debe garantizar que el agua sea despachada a menos de un NTU, es la empresa contratista Bywater, que lleva más de 10 años con un contrato que ya debió finalizar.

 
Según la hipótesis del exuncionario,  la turbiedad no se debe a materia física como tierra, sino más bien a materia orgánica,  que se deriva de una carácteristica que pasa en septiembre en el lago Gatún por las algas.

Aseguró que la situación es compleja, porque si bien bactereológicamente la turbiedad no afecta,  si lo hace a las empresas que utilizan el agua para otros procesos;  además de que es un tema donde no se está contando con la norma como dicta el acuerdo y el contrato que hubo con la empresa.

En el acuerdo explica Ducruet,  la empresa se comprometió a dejar una planta en condiciones de procesar niveles de turbiedad de 250 millones de galones, manejando turviedades de entrada y procesando a menos de un NTU, que es lo que exige la norma y la Organización Mundial de la Salud, la cual dice que el agua para que sea potable debe estar abajo de un NTU y entre un NTU,  a cinco NTU,  para que sea apta para consumo humano.  

 

fecha edicion
old id
832066
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América