Tras ser beneficiados con una rebaja de pena, los hermanos Prospero y Ariel Ortega, conductor y propietario del bus 8B-06 que si incendió el pasado 23 de octubre del 2006, salieron en libertad el pasado 18 de marzo.
Tras 42 meses de prisión los hermanos Ortega decidieron trasladarse hacia el interior del País, supuestamente por seguridad, según señaló a TVN Noticias un amigo personal de los transportistas.
De acuerdo a esta persona, tanto Prospero como Ariel Ortega cuestionarion el fallo de la Corte Suprema de Justicia, que deslindó al Estado de cualquier responsabilidad en cuanto al incendio que acabó con la vida de 18 panameños.