Como parte de las acciones para combatir la violencia, el Gobierno Nacional no permitirá el funcionamiento de agencias de seguridad en la clandestinidad y establecerá reglamentaciones más severas para el uso, comercialización y almacenamiento de armas, municiones y explosivos.
Las nuevas pautas de seguridad se incluyen en dos proyectos de ley presentados por el viceministro de Seguridad, Alejandro Garuz, ante la Asamblea Nacional, los cuales incluyen, además, normas sobre las agencias de seguridad privada, el cuerpo de seguridad en misiones diplomáticas, el manejo en los puertos, aeropuertos, hoteles y el uso del polígrafo.
En este marco, el Ministerio de Seguridad podrá acordar con la Policía Nacional la ocupación de vehículos, armas y materiales de las empresas de seguridad, en caso de grave riesgo o peligro para la seguridad pública.
El Estado considerará como una "infracción gravísima" de parte de estas empresas, la negativa a prestar auxilio o colaboración a la Fuerza Pública u otras instituciones de seguridad pública, cuando sea procedente en la investigación o persecución de actos delictivos.
Según las propuestas, el Presidente de la República y el Ministro de Seguridad dictarán las normas reglamentarias de esta ley.
Una vez se aprueben estos proyectos, se concederán 12 meses para que todas las armas ilegales sean entregadas voluntariamente a la Policía o a las gobernaciones.
Novedades.
La nueva reglamentación incluye actividades que nunca antes habían sido normadas en el país, como la contratación de escoltas, guardaespaldas, detectives o investigadores privados, el transporte de dinero o valores en carros blindados, vigilancia por cámaras de vídeo, uso de tecnología, perros y otros animales en labores de seguridad.
La violación a estas normas serán penalizadas hasta con B/ 20 mil de multa y la cancelación definitiva de la licencia.
Todas las agencias o empresas que se dediquen a actividades relacionadas con la seguridad deben inscribirse en el Ministerio de Seguridad Pública y serán fiscalizadas por la Dirección Institucional de Asuntos de Seguridad.
Las nuevas leyes pretenden establecer controles para la importación y comercialización al por mayor y por menor de todo tipo de armas.
Además de la prohibición del uso de las armas de guerra, se incluyen las bombas explosivas, incendiarias, gas, granadas, lanzacohetes, misiles, sistemas de misiles y minas.
Serán prohibidas las armas de fuego camuflajeadas como bastones, lápices, maletines u otras.
Tampoco podrán usarse miras infrarrojas o de visión nocturna, láser, militares de alta precisión telescópica, que no sean de cacería o deportivas, así como las que utilicen silenciadores.
Se creará la Comisión de Seguridad Pública, adscrita al Ministerio de Seguridad y que integrarán la Policía, la Cámara Panameña de Seguridad, representantes de los sistemas electrónicos de seguridad y la sociedad civil.