El Ministerio de Educación (MEDUCA) trabaja en tres frentes: educadores, estudiantes y padres de familia. Dalba Caballero, directora nacional de Nutrición y Salud Escolar, habló de los programas: "Cinco al día" y "Yo amo comer sano".
En San Miguelito capacitan a las maestras de familia y desarrollo para que promuevan el aumento del consumo de frutas y vegetales.
La situación nutricional es muy importante porque hay dos extremos: un 20% que tiene sobrepeso y otro 20% con bajo peso. "Un niño que está desnutrido o tiene problemas de bajo peso en su infancia puede llegar a ser un adulto con obesidad y sobrepeso", advirtió.
"Yo amo comer sano" se lanzó en el 2010 con los maestros de familia, de desarrollo y con los de grado, responsables de los chicos.
El objetivo es buscar el hábito que lleva al niño o a la familia a una mala condición y en una semana dejarlo.
El cambio más fácil de lograr fue que dejaran la gaseosa por el agua en dos semanas, lo que refleja que si un niño está bien educado no importa lo que tenga enfrente, él sabrá decidir, aseguró.
Sobre la percepción de que la merienda escolar del MEDUCA engorda, dijo que solo ofrece el 18% de las calorías y de un 25 a 50% de los nutrientes, vitaminas y minerales que el niño necesita.
La misma cubre a 500 mil niños de preescolar y primaria, y consiste en bebida láctea o crema nutricional y la galleta nutritiva, en los que se invierte $20 millones, de los cuales $13 millones se destinan a la bebida láctea.