La Embajada de Estados Unidos siempre tuvo sus reservas sobre la figura de José Abel Almengor. Incluso la misión diplomática investigó y reportó sobre la posible relación entre el caso de David Murcia Guzmán y su nombramiento como magistrado de la Corte Suprema de Justicia.
La embajadora de Estados Unidos, Barbara Stephenson, utilizando a la DEA como fuente, señaló que Almengor encontró información del caso Murcia que "suprimió".
Stephenson señaló que parte de esta información pudo haber estado vinculada a Ricardo Martinelli, cuando era candidato presidencial en 2009.
Durante una entrevista a una televisora local, Almengor indicó que dentro del expediente que se le llevaba por lavado de dinero a Murcia no había ningún documento, “de ninguna naturaleza”, que involucrara a un funcionario del actual Gobierno ni de la pasada gestión de Martín Torrijos.
Dijo que luego de haber ordenado varias indagatorias y medidas cautelares fue recusado por la defensa del colombiano y separado del caso Murcia. “De allí en adelante no le puedo decir qué sucedió”, manifestó Almengor, aclarando que él sólo llevaba el caso de supuesto lavado de dinero y no el de financiamiento de las campañas políticas.
El caso Murcia también llevó a que la Procuraduría de la Nación le abriera una investigación a Almengor por haber dejado salir del país a uno de los supuestos implicados: Ernesto Chong Coronado.
Almengor dijo que el caso fue cerrado porque no se encontraron elementos en su contra.
Con la entrada de la gestión de Martinelli, Almengor renunció como fiscal y empezó a trabajar de seguridad en el Ministerio de la Presidencia.
Esto también llamó la atención de Estados Unidos, que comenzó a “sondear” a los funcionarios del Gobierno. Stephenson sostuvo que el ministro de Gobierno y Justicia, José Raúl Mulino, no estaba muy seguro de cuál era el rol asignado a Almengor.
En enero de 2010, se despejó la incógnita de los dos primeros magistrados que nombraría Martinelli en la Corte Suprema: José Abel Almengor y Alejandro Moncada Luna.
En el reporte del hecho, Stephenson afirmó que luego de la designación de Almengor y Moncada se eligió a Aníbal Salas presidente de la Corte Suprema en una votación donde tres magistrados se abstuvieron: Harley Mitchell, Oydén Ortega y Jerónimo Mejía.
Se trató de los tres magistrados que Estados Unidos consideró eran “relativamente no corruptos”, dijo Stephenson.