Panamá sigue siendo uno de los países regionales más usado para el tránsito de drogas desde Colombia a Estados Unidos y Europa, revela el informe "Estrategia para el Control Internacional de Narcóticos" elaborado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos.
El documento señala que la administración del presidente Martín Torrijos ha colaborado de manera "dinámica" con Estados Unidos en asuntos de seguridad y el reforzamiento de leyes, pero ha sido mucho menos vigoroso en su cooperación con los países vecinos de la región.
En 2007, Panamá confiscó 60 toneladas métricas de cocaína, lo que supone la mayor cantidad en años recientes, resalta el documento.
Además de Panamá, se menciona a Guatemala y Honduras como los países más críticos, mientras que Nicaragua, El Salvador y Costa Rica son considerados como naciones más "suaves".
Tan solo en el 2005, Estados Unidos divulgó un informe similar sobre colaboración internacional antinarcóticos, que tildó de "excelente" el apoyo ofrecido por Panamá en el 2004 y afirmó que el Gobierno de Martín Torrijos "ha construido sobre las políticas del gobierno previo de estrecha colaboración con Estados Unidos en temas de seguridad y ejecución de la ley".