A pesar de que el avión presidencial HP-1A ha sufrido en los últimos meses serios desperfectos mecánicos en el sistema electrónico, el tema de su reemplazo se mantiene bajo el más estricto secreto para los ciudadanos.
Nadie se arriesga a opinar sobre si está en los planes del Ejecutivo la compra de una nueva aeronave. El ministro de Economía y Finanzas, Héctor Alexánder, dijo ayer "ese tema lo podemos tocar en otra ocasión", mientras el secretario de comunicación del Estado, Eric Rodríguez Auerbach, prefirió no emitir mayores comentarios.