La condición de prisionero de guerra del ex general Manuel Antonio Noriega sigue dando que hablar. Su abogado en Panamá, Julio Berrío, señaló que si la justicia estadounidense opta por extraditar a su cliente a Francia, se le debe garantizar todas las prerrogativas que tiene actualmente en Estados Unidos.
Según Berrío, el gobierno francés debe tener para su cliente una cárcel distinta a la de un reo común, debe tener teléfono para comunicarse con sus amigos, familiares y abogados, y debe ser atendido por mujeres.
Noriega también debe tener un médico las 24 horas, un salario mensual y medios de comunicación, como lo establece la Convención de Ginebra, sostuvo su abogado, tras advertir que luchará para que Francia otorgue todas estas prerrogativas a su cliente.
Contrario a esto, el embajador francés en Panamá, Pierre Henri Guignard, afirmó que Noriega tendría en Francia una celda muy diferente a la que ha ocupado en los últimos 17 años y que por su personalidad, recibiría "mucha seguridad y protección".
Guignard no sólo contradice los planteamientos de Berrío, sino también las declaraciones del juez estadounidense, William Hoeveler, quien reafirmó la semana pasada que a Noriega se le respetará la condición de prisionero de guerra, aun después de su extradición a Francia.
Berrío acusó al gobierno de Estados Unidos de "presionar" al juez Hoeveler para que éste apoyara la extradición de su cliente a Francia.
"Esto es una muestra de que allá (en Estados Unidos) el Ejecutivo también muñequea a los funcionarios del Órgano Judicial, tal como sucede en Panamá", resaltó el abogado.
Contrario a otras ocasiones, Berrío dijo que hoy reafirmarán la decisión de extraditar a su cliente a Francia.
El ex General tambi'e9n tiene derecho a lo mejor
Los defensores de Noriega harn uso de los recursos del derecho franc'e9s.