Nación

El legislador Carlos Afú irá a juicio mañana


La audiencia por el proceso electoral que se le sigue al legislador Carlos Afú, del Partido Revolucionario Democrático (PRD), se debe realizar mañana en el Tribunal Marítimo de Panamá, en el corregimiento de Ancón.
Afú reiteró ayer que mantiene la desconfianza en que se registre un juicio imparcial, sobre todo por la relación que mantiene el magistrado Erasmo Pinilla con el legislador Mateo Castillero, quien fue una de las figuras detonantes de este proceso.
Insistió en que el magistrado Pinilla debió declararse impedido de actuar en este proceso y permitir que fueran los demás magistrados los que tomaran la decisión al respecto.
Magistrados del Tribunal Electoral han señalado que indistintamente de la audiencia, habría que esperar hasta que la Corte Suprema de Justicia emita un fallo sobre un recurso interpuesto por la defensa de Afú.
La audiencia estaba programada originalmente para realizarse en el mes de octubre, pero no se pudo efectuar porque uno de los abogados involucrados en el proceso presentó un certificado médico.
Según se informó, un grupo de ciudadanos de Las Tablas, del circuito electoral de Afú, pretende viajar a Panamá para estar presente en el exterior del tribunal como muestra de apoyo al legislador.
Afú fue sometido a un proceso disciplinario a lo interno del PRD después que el pasado 9 de enero apoyara la ratificación de Alberto Cigarruista y Winston Spadafora, propuestos como magistrados de la Corte Suprema de Justicia.
Sus mejores amigos presumen de su amistad con este joven robusto, aunque algo encorvado; sonriente, radiante, que se sonroja cuando escucha lisonjas y se ríe a carcajadas con las bromas de sus condiscípulos.
Pese a su envidiable promedio, Armando ha probado los sinsabores de la discriminación. Estuvo en dos colegios privados. Allí hubo padres de familia que se quejaron porque se le prestaba más atención que a sus hijos. También perdió un año porque estaba listo para ingresar al Instituto Comercial Panamá y no fue aceptado.
El Primer Ciclo Básico República de Alemania lo aceptó sin condiciones. Incluso, como es una escuela compartida con la primaria, su directora, Ana Meléndez, se las ingenió para distribuir los grupos de manera tal que el de Armando quedara ubicado en los primeros pabellones. Ella muestra su admiración por el estudiante sin tapujos.
Quizás como agradecimiento, el niño pide al Ministerio de Educación que provea a su colegio de un laboratorio de Informática y uno de Ciencias, además de que se habiliten los baños que hoy están deteriorados.
Armando Araúz se graduó de sexto grado, con el primer puesto de honor, en la escuela Federico Escobar. La medalla que obtuvo por este logro la mantiene exhibida en su recámara, un pequeño recinto semi abierto, muy cercano a la habitación de su abuela.
Allí, rodeado de su juego de video, una foto con el ex presidente Ernesto Pérez Balladares, su computadora, un televisor, su radiograbadora, una alcancía que representa a un bebé con su biberón, una virgencita que cuelga de la pared, y sus libros, se desarrolla su vida.
Ahí estudia, escucha las grabaciones, resuelve los cuestionarios y desarrolla los trabajos manuales que su abuela le ayuda a confeccionar. Sus padres trabajan, por lo que Angela, ya jubilada, se encarga de atenderlo. Una jovencita lo acompaña a la escuela y le copia algunas tareas, mientras que un joven lo transporta al colegio.
Sus amigos se divierten con su silla de ruedas, lo que no le ha dejado muy buenas experiencias. El año pasado se cayó de ella y se fracturó un brazo.
Armando requiere de terapias todos los días. No obstante, ya no puede recibirlas en el CRI, por lo que Angela paga 20 balboas tres veces a la semana para que reciba sus terapias.
Los otros días debe hacérselas ella, lo que no es fácil, pero sí muy necesario porque de eso depende que la degeneración muscular no progrese. Su padecimiento fue descubierto cuando el niño tenía cinco años. Aunque no hay un diagnóstico definitivo por ser ésta una enfermedad desconocida, a Armando deben practicársele una serie de exámenes cuyo costo es de 12 mil balboas. Dinero con el que no cuenta la familia, porque lo que hay es para su sustento diario. Pese a sus calificaciones, no cuenta con una beca para seguir sus estudios.
El ha reaccionado bien a las terapias y a los tratamientos que hasta ahora ha recibido de los médicos del CRI, pero son necesarios los exámenes para profundizar en la causa de su mal.
Por lo pronto, el niño y su abuela hacen un esfuerzo supremo para seguir adelante en medio de la adversidad. Su mutua confianza y apoyo han sido la clave para lograr las metas que día a día se han impuesto.
Este año no ha sido la excepción: Armando le prometió a Angela que ocuparía el primer puesto y lo cumplió. ¿Por qué?, le preguntamos. "Porque yo le quería cumplir a la patria...y me sentía con ánimo", dijo el niño de forma sencilla y con una mirada sincera, directa y sin titubeos. No pudo cargar la bandera, pero sí pudo llevarla amarrada a su silla de ruedas. Así cumplió con su país, porque su fortaleza espiritual lo llevó a ello. "Yo sé que Dios me va a ayudar", fueron sus palabras.
A juzgar por lo que hasta ahora ha conseguido en la vida, Armando Araúz será en el futuro lo que él desea, porque sabe que cuenta con el apoyo incondicional de una abuela entregada; con la admiración de sus profesores y compañeros, y lo más importante: con una profesión de fe como muy pocos la tienen.
Con el mismo entusiasmo con que el niño se educa, hablan de él sus profesores. Su profesora de Ciencias, Magali González, dice orgullosa que es un niño excelente, que participa en clases, que analiza los contenidos, los planteamientos y los problemas. Sus exámenes los presenta de forma oral, pues no puede escribir, aunque sí lo hace en el tablero con mucha dificultad. Cuando hace exámenes de introducción a la física, él desarrolla las fórmulas sin titubear, pese a que es más difícil hacer un examen de forma oral. "Yo lo pongo de ejemplo siempre porque es el primero que entrega los trabajos", dice la profesora.
Lo mismo hace su profesora de Agropecuaria, Eva Melo. "Me asombra porque es muy responsable, muy activo a pesar de que su trabajo en mi clase es más de campo que en el aula. El no es un alumno de memoria, sino de análisis", sostiene.
Por su parte, la profesora de matemática, Raquel Chen, lo ve como a un ángel. "Tengo muchos años de ser docente y nunca me había tocado un estudiante así. Es brillante... ni yo, como profesora de matemática, doy respuestas tan rápidas a los problemas", señala con muestras de admiración.
Dice sentirse molesta por comentarios de algunos profesores que aún no lo han tenido como alumno y piensan que por su condición, se le ayuda con las notas. "No es cierto... a ese muchacho siempre lo pongo como ejemplo. El se para a la altura de cualquiera, es una bendición de Dios; es desprendido, y todo lo que desee lo va a lograr. Sólo quiero estar viva para poderlo ver cuando se gradúe de la universidad", dice emocionada.
Su profesora de música, Valentina de Pérez, lo califica de perfecto. Es alumno de 5. Expresa buena capacidad de memoria para la suma de los compases y las figuras musicales. Canta bien, es alegre y animoso. "Es un niño feliz con mucho apoyo familiar", señala.
También su profesor de Ciencias Sociales, Héctor Corrales, lo alaba. "Estar en una silla de ruedas no le impide asociarse con sus compañeros. Conversa, aporta y siempre responde bien. Yo lo pongo de ejemplo", manifiesta.
Armando Araúz ha recibido también el apoyo de la Dirección de Educación Especial del Ministerio de Educación, cuyos directivos han comprendido que no son todos los docentes los que están conscientes de que un estudiante de esta naturaleza, requiere de un sustento emocional mayor que el del resto de los educandos.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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