Con la llegada de las torrenciales lluvias, cada año se inundan muchas de las principales calles y avenidas de la ciudad capital, y se desbordan quebradas y ríos en la periferia de la urbe.
Desorden.
La frenética y caótica actividad de la construcción, sin la debida planificación ni los adecuados controles, ha contribuido en buen grado a la progresiva obstrucción del sistema de alcantarillado.
Corrección.
Urge sacar el tema de la planificación urbana del MIVI. Debe crearse una institución autónoma y apolítica que regule y supervise el adecuado crecimiento de la ciudad.