Trabajo. Culminó la fiesta tradicional de los Carnavales, y ahora hay que retomar la senda del trabajo para enfrentar con responsabilidad los retos que como sociedad debemos sortear.
Jolgorio. Siempre resulta necesario hacer una pausa, y nuestros carnavales ofrecen el escenario ideal para ella. Es una fiesta popular, democrática e igualadora.
Idiosincrasia. Una vez más brilló el carácter alegre y amable de los panameños, ofreciendo a los visitantes una muestra de sana diversión y esparcimiento, salvo por los excesos de los mismos de siempre.