Energía.
El reciente anuncio del Gobierno sobre los inminentes apagones confirma un hecho que nos vaticinaba su advenimiento hace mucho. No hay mucha electricidad, y la poca que tenemos la despilfarramos, dicen las autoridades.
Generación.
Pero la población no es la única culpable. Los gobiernos que debieron actuar para garantizar la energía que necesitaríamos se cruzaron de brazos. Las consecuencias son terribles.
Crecimiento.
Panamá es el país más pujante del área. El lado oscuro de esta vehemencia, es que el Estado no provee servicios con el mismo dinamismo ni está organizado para las sorpresas. Peor cuando lo que importa es jugar a la política, en lugar de cuidar la casa. ¡Cuidado!