Inconcebible. Siempre que se habla y se actúa para “corregir” los entuertos de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre, las cuentas terminan con números en contra de los particulares. Esto, aunque los protagonistas del daño sean los políticos y los transportistas.
Boletas. Esta vez se trata del aumento en el costo de las boletas por infracción de tránsito, y del Revisado Vehicular. No se ha escuchado que, en la misma medida, el puño se cierre contra los buseros y taxistas irresponsables y poco serviciales.
Incredulidad. En Panamá nadie cree en nadie, y en parte se debe a esta manía de los funcionarios, quienes por enderezar los que unos pocos tuercen, le hacen la vida más difícil a la mayoría. ¿Quién entiende eso?