La demanda de la empresa Panatauro Sevilla, S.A. contra la Alcaldía de Panamá no tiene asidero legal, indica un boletín de prensa de la Comuna Capitalina.
Según la nota de prensa de la Alcaldía de Panamá, la empresa fue advertida antes de celebrar el espectáculo taurino en el Gimnasio Nuevo Panamá, mediante una nota que firmó y aceptó su representante legal, Omar Lezcano.
Asimismo, revela que la introducción de una espada en uno de los toros que estaban lidiando durante el evento taurino el domingo pasado, ocasionó que el corregidor Raúl García, suspendiera el evento e impusiera dos sanciones de mil balboas cada una, al representante legal del establecimiento.
Las medidas impuesta por el corregidor están contempladas en una carta compromiso que Lezcano, firmó en la Alcaldía de Panamá donde se comprometía a no maltratar a los animales y ser sujeto de sanciones como requisitos para obtener el permiso correspondiente que se le entregará el 9 de marzo de 1999.
Tanto la suspensión del evento como la multa de mil balboas por cada animal maltratada se encuentran contempladas en las normas alcaldicias vigentes.
Hace unas semanas la Asociación Amigos de los Animales (AAA), planteó enérgicamente un alto a la crueldad y expresó un no a las corridas de toros.
Panamá como signataria de distintas organizaciones internacionales, a través del Consejo Municipal acordó el 15 de junio de 1990, en su artículo segundo contempla sancionar a las personas que maltraten en todas sus formas a los animales, la cual establece multas que van desde cien a mil balboas por unidad o su equivalente en arresto.
Estas sanciones podrán ser establecida por las autoridades y Concejales, quienes podrán intervenir en casos de negligencia, abandono, maltrato o crueldad a los animales "Domésticos o silvestres".
Por otro lado, la Asociación Nacional para la Protección y el Bienestar de los Animales (ANPBA), de España, manifestó su preocupación por la realización de corridas de toros en La Chorrera, la cual se realizó en enero pasado de 1999.
Esa organización hispana solicitó a las autoridades panameñas que prohibieran las corridas de toros de cualquier evento taurino.