Un promedio de 888 estudiantes del sector público fueron embarazadas por año durante el último quinquenio, según lo revela un informe del Ministerio de Educación (MEDUCA).
El estudio estadístico evidencia que del año 2005 al 2009, 4,444 estudiantes quedaron en estado de gravidez, mientras cursaban su año lectivo.
Cabe destacar que sólo se contabilizaron a las estudiantes que continuaron sus estudios, mas no a las que se retiraron del sistema, ante lo cual las autoridades del MEDUCA advierten que la cifra debe ser mayor.
En el 2005, hubo 939 casos; en el 2006, fueron 839; en 2007, subió a 957; en el 2008, un total de 1028 y el año pasado, la cifra fue de 681.
Entre las estudiantes del nivel primario se registraron para este periodo 187 embarazos; siendo el año pasado cuando más casos hubo con 57 (estudiantes entre 10 y 15 años).
Pese a que el año pasado, los embarazos en estudiantes tuvieron un descenso de 300 casos, a las autoridades de Educación les preocupa que la matrícula del sexo femenino, en el sector de Premedia y Media, disminuyó en 4,649.
Las regiones educativas con mayor incidencia de adolescentes embarazadas son: Panamá Centro con 200 estudiantes; Colón con 185 y Chiriquí con 146 jóvenes, solo en el 2008.
Para el 2009, Panamá Centro, ocupó nuevamente el primer lugar con 128 casos, Chiriquí con 123 y Coclé con 89 casos.
Es alarmante.
La viceministra de Educación, Mirna de Crespo, calificó de “alarmante” estos casos. No obstante, no descartó que las cifras pudieran ser superiores.
Programa.
El MEDUCA aumentó la cantidad de gabinetes psico-educativos (programas de prevención), en conjunto con orientadores de las escuelas, a fin de evitar que los casos sigan en aumento.
Crespo reconoció que los educadores tienen limitantes a la hora de orientar, en comparación con los padres de familia.
En tanto, la especialista Rosa María Britton cree que Panamá necesita un programa de educación sexual a nivel nacional, acorde con los tiempos.
Advirtió que es un problema que necesita “prevención”, en el que el Estado, la Iglesia católica y los medios de comunicación deben contribuir.
Expresó que la causa de embarazos no se le puede atribuir al hogar, porque el 90% está desintegrado.
Para la ex diputada y precursora de un proyecto de Salud Sexual, Teresita de Arias, “la gestación en las adolescentes representa la continuidad del círculo de la pobreza”.