Las autoridades de investigación están tras la pista de dos abogados y dos particulares a quienes se les vincula con el desfalco de B/.1 millón en el Banco Nacional de Panamá (BNP), lo que aumentaría a 28 las personas bajo investigación por este delito. Las pesquisas se concentran también en el hecho de que los presuntos miembros de la red que desfalcó al BNP obtuvieron información sobre las investigaciones que sólo se manejaba al más alto nivel en el banco.
Una fuente ligada a las investigaciones reveló que el funcionario del BNP, José Antonio Garzón, a quien se señala como uno de los cabecillas de esta organización, solicitó protección a la Fiscalía Auxiliar para brindar detalles sobre las operaciones realizadas por otros compañeros del banco. No obstante, trascendió que ayer Garzón fue enviado al centro penitenciario La Joya.
Luego se procedió a endosar un cheque de gerencia de un banco girado a favor del Tesoro Nacional por la suma de B/.9,000 con un sello y certificación falsificado. Posteriormente, se confeccionaron dos recibos de pago de tributos a favor de Moisés Bezabel Cruz y Luz María Martínez, los cuales fueron cambiados.
Según las pesquisas realizadas, Garzón acudió a la firma Illueca Abogados para pagar los B/.9,000 sustraídos de manera ilegal. En esa ocasión, el sindicado estuvo acompañado de un abogado de apellido Morales.
Sorprendentemente, la acción de Garzón se produjo el 27 de marzo del 2003 seis días antes que Ferrabone presentara la denuncia en su contra. Las autoridades tratan de establecer cómo Garzón supo que lo denunciarían, si esta información sólo era manejada por altos directivos del BNP.
Sin embargo, un día después el juzgado ejecutor del BNP dispuso la presentación de un secuestro sobre los bienes de Garzón, entre los que se incluía un auto BMW, una finca hasta la concurrencia de B/.9,000.
Según las pesquisas, desde enero del 2002, Garzón realizó una serie de depósitos a su cuenta de ahorros de forma mensual de fuertes sumas de dinero, que hasta ahora no ha logrado justificar. Por otra parte, a un millón de balboas se aproxima el peculado perpetrado por una red de cajeros del Banco Nacional en complicidad con empleados de importantes firmas de abogados y contadores, según dijeron a El Panamá América representantes de las firmas afectadas.
Según la fuente de los bufetes, existe desconfianza en el procedimiento actual para depositar los cheques dirigidos al tesoro en el Banco Nacional de Panamá, ya que se pone en riesgo dinero de sociedades anónimas extranjeras a las cuales representan.
"El Estado debe buscar alternativas para recaudar impuestos sin que pase este tipo de delitos frente a su cara", dijo la fuente. "Yo me sentía seguro cuando enviaba a mi mensajero a depositar los cheques, por lo que ahora preferiría pagar estos tributos directamente por transferencias bancarias", explicó.
La fuente que habló a El Panamá América es representante de una de las firmas de abogados más reconocidas de Panamá, pero pidió reserva de su identidad. No obstante, aseguró que el bufete ha sido afectado por más de 292 mil balboas en concepto del pago en cheques de las letras del Tesoro Nacional.
Pidió que se investigue a cajeros, supervisores y contadores que realizan el conteo de los cheques, ya que encuentra ilógico que no se dieran cuenta de la irregularidad, porque los cheques eran endosados de forma manuscrita.
Versiones de otras fuentes vinculadas a la investigación advirtieron la detención de más cajeros, quienes serían piezas claves en la trama de defraudación denunciada por la administración del banco ante el Ministerio Público.
Investigaciones preliminares establecen que dichos contribuyentes habían pagado sus impuestos, pero los cajeros implicados no entregaban los pagos a la caja del banco, sino que los depositaban en cuentas privadas en otras entidades, y ponían sellos falsos para que los contribuyentes no se percataran del engaño.
Se informó que el escándalo estalló cuando la firma Illueca Abogados remitió al jefe de Operaciones del BNP, Galileo Ferrabone, una nota en donde señalaba que un cajero había llevado seis formularios de declaración jurada de pago recibidas y selladas.