Unas 100 familias fueron desalojadas, nuevamente, de unos terrenos privados en la comunidad de Soloy, en la comarca Ngöbe Buglé.
Durante el desalojo se registró un enfrentamiento entre los indígenas y la Policía Nacional; además, cuatro personas fueron detenidas.
Se trata de las familias de la barriada 20 de Diciembre que quedaron damnificadas, cuando el río Fonseca se desbordó y se llevó todas sus pertenencias el pasado 3 de septiembre dejando seis víctimas fatales.
El Gobierno saliente prometió reubicarlos por tratarse de un estado de emergencia social, pero nunca los volvieron a ubicar.
Gabino Alvarado es dueño del terreno que está en la entrada de la comunidad de Boca de Hacha.
El propietario del terreno alquiló un camión donde se llevaron las hojas de zinc que les había regalado la gente a estas familias pobres para que no vivieran nuevamente a la intemperie, al igual que la ropa y sus enseres de cocina.
Según los nativos, ahora quedaron igual que la primera vez que el río les llevó todo, sin ropa, sin alimentos y sin casas donde refugiarse de los fuertes aguaceros que están cayendo en esta zona.
La orden de lanzamiento fue ejecutada por la corregiduría de Boca del Monte del distrito de San Lorenzo en compañía de 43 unidades del control de multitudes de la Policía Nacional.
Se llevaron detenido al dirigente Marcos Montezuma quien manifestó, mientras estaba esposado, que esto no se queda así, porque se trató de un brutal atropello por parte de la Policía en contra de los indígenas.
De igual forma quedaron detenidos Jairo Rodríguez y Francia Montenegro.
Los nativos aseguraron que volverán por tercera vez a estas tierras y no se van a quedar con los brazos cruzados, porque esperan que el nuevo presidente Ricardo Martinelli les atienda este problema.
Gabino Alvarado, propietario del terreno, indicó que quiere sus tierras para trabajarlas y no va a perder sus 10 hectáreas de terreno, porque son personas que tienen tierras en otras comunidades y quieren vivir cerca del colegio.