El barrio San Felipe de Neri está de fiesta y lo celebra en medio de marcados contrastes. Por un lado está la cara turística de un sector que atrae a visitantes, amantes de la historia y por el otro, el rostro de la pobreza que todavía subsiste, decidida a no abandonar su espacio en la comunidad.
Pero, una estrategia en conjunto está resultando para que esa última cara mejore. Mario Kenneddy, representante del corregimiento, asegura que las autoridades municipales del Ministerio de Vivienda (MIVI) y la Oficina del Casco Antiguo (OCA) han unido esfuerzos para que los actos delictivos en el barrio vayan disminuyendo y para explotar el área al máximo como centro turístico.
Kennedy indicó que hace exactamente ocho años, antes de ser él representante de San Felipe, las personas se interesaban por el lugar por ser patrimonio histórico y "el patrimonio humano quedó evidentemente desplazado a un segundo plano".
Contó que se ha integrado la mano de obra local en los proyectos existentes para que los moradores del lugar se sientan útiles y los frutos han sido buenos, sobre todo para la disminución de las pandillas, asegura el representante.
Aunque reconoce que algunos delincuentes entran al barrio provenientes de los alrededores.
Explica Kannedy que antes la tendencia de las restauraciones era dejar por fuera a la gente del barrio e incluir a personas de otros lugares; sin embargo, ya se han estado desarrollando proyectos de solución habitacional de interés social, precisamente para dejar viviendo en el barrio algunos moradores.
Algunos de éstos han sido restaurados por el MIVI, guardando la arquitectura colonial que los caracteriza. Ese es el caso de las casas Boyacá, Francia y Amarilla, así como los residenciales San Felipe Neri y Elsa Salazar.
En todos esos lugares el MIVI ha implementado un proyecto denominado la "Escuela de Vivienda", para que las personas que allí residen aprendan a vivir en comunidad.
Este valioso sitio remonta su historia a la época colonial. Se funda el 21 de enero de 1673 como la nueva ciudad de Panamá, como una necesidad de la corona española, luego de la destrucción de la vieja ciudad por Henry Morgan.
Está ubicado en 16 hectáreas del Cerro Ancón, área denominada sitio de Ancón.
El santo patrono es San Felipe de Neri, quien era adinerado y utilizó su dinero en beneficio de los pobres.
Precisamente ese es el ejemplo que el representante Kennedy quiere que se siga en el barrio y que en lugar de excluir a las personas humildes, se les integre.
Esta ciudad fue protegida por una muralla polígona construida en 1688, donde los términos "los de adentro y los de afuera" se popularizó para demarcar a la clase alta de los pobres, quienes vivían en el arrabal o lo que hoy es el corregimiento de Santa Ana.
Por octavo año consecutivo, en medio de la fiesta del Santo Patrono del corregimiento San Felipe de Neri, se realizarán hoy presentaciones artísticas, así como la Procesión Alegre, que recorre las calles del barrio.
Los abanderados de la actividad serán el alcalde capitalino Juan Carlos Navarro y el director de la Oficina del Casco Antiguo (OCA), Ariel Espino.
Las actividades culminarán en la Plaza de la Independencia.
Entre historia y pobreza
Estos días se rendirá homenaje al santo patrono con diversas actividades, las que incluyen presentaciones artísticas.