Siguiendo la línea de los famosos "pavos" o ayudantes de los buseros, se integra un miembro más a la familia del transporte público, los secretarios o "chequeadores".
Para este grupo, en su mayoría jóvenes, esta actividad es una alternativa para llevar el sustento al hogar.
Su labor consiste en informar a los conductores de una ruta asignada, el número de vueltas que ha dado el bus anterior, el tiempo y la distancia que se llevan entre sí, entre otros datos.
Las casetas de las paradas es su lugar de trabajo, en donde comúnmente se les puede observar vestidos de jeans, suéter, zapatillas y gorra.
Otro aspecto que los distingue es que siempre llevan consigo una bolígrafo y un papel, herramientas requeridas para hacer este tipo de tarea.
Deben anotar los recorridos de los diversos de buses que circulan por la ciudad.
Uno de estos jóvenes habló para Panamá América y comentó su experiencia como inspector desde hace más de un año.
Luego de ser transportista de la ruta Veranillo y quedar por razones personales sin trabajo, decidió involucrarse en el mundo de los informantes de conductores.
El entrevistado se reunió con tres amigos y juntos decidieron ganarse la vida de esta manera.
Hoy día laboran en la parada del Complejo Hospitalario Metropolitano de la CSS.
Se dividieron las rutas y horarios. A él le toca cubrir los buses de Veranillo, Santa Librada y Los Andes en el turno de 2 a 6 de la tarde.
Señaló que la característica principal que deben tener es agilidad, ya que hay que subir y bajar constantemente del bus.
"También es importante estar pendiente cuando se acerca el "diablo rojo", ya que de lo contrario se pierde al cliente", agregó.
Por ello, es que a veces tienen que correr para alcanzar el bus, ya que éstos no se detienen en la parada respectiva.
Aunque sólo trabaja unas cuatro horas, afirmó que no le va mal en cuanto a los ingresos que percibe.
"Cuando la situación es favorable recojo cerca de 6 dólares diarios, correspondientes a los aproximadamente 25 centavos que recibo de cada uno de los conductores que sí pagan por el servicio", recalcó.
A su juicio, la razón por la que algunos prefieren no pagar o demoran para hacerlo, se debe a que piensan que la información es falsa.
"Esto es culpa de algunos que quieren ganar dinero sin hacer esfuerzo", añadió.
Exponen su vida con frecuencia debido a que su trabajo consiste en estar tiempo completo en la calle, tienen que estar corriendo, bajando y subiendo de un bus a otro.
Indicó que es una labor riesgosa, sobre todo por la forma como conducen la mayoría de los transportistas del país.
No obstante, asegura estar acostumbrado y confía en su destreza para controlar cualquier eventualidad.
"Para muchos este trabajo es lo único que tienen para sobrevivir, por lo que el peligro es un reto que deben asumir", puntualizó.
Otros puntos en donde se pueden observar son Calle 12 Santa Ana, Avenida B, 5 de Mayo y El Dorado.
El entrevistado destacó que este trabajo no es fácil, ya que se necesita aprender las placas, fachadas, diseños y al conductor de cada uno de los buses.
En este sentido, como él era transportista conocía, ya de ante mano, toda esta información. Esto le facilitó el trabajo.
Para quienes no conocen nada respecto al transporte público, al principio resulta díficil.