Hoy los estudiantes de la Universidad de Panamá expresan su descontento ante la actitud de ayer por parte de las Unidades de Control de Multitudes, quienes al darse cuenta de la protesta realizada por los estudiantes acudieron al lugar.
Los estudiantes alegan que era una protesta pacífica que sólo pretendía mostrar el descontento que existe en la ciudadanía ante el alto costo de la vida y que la misma se convirtió en un acto terrible por la mala actitud de las autoridades.
Muchos de los estudiantes resultaron afectados por las más de 400 bombas lagrimogenas que fueron lanzadas, especialmente las estudiantes embarazadas que recibían clases dentro de la facultad de derecho.