ESTUDIANTES de la Universidad de Panamá se enfrentaron ayer por más de siete horas con palos y piedras a la policía antimotines, en una jornada de protestas en la capital contra el aumento de la gasolina y la próxima visita del mandatario de Estados Unidos, George W. Bush.
La jornada de protestas también incluyó una manifestación de taxistas contra el incremento del combustible.
Durante los enfrentamientos dos estudiantes salieron con heridas de consideración en su rostro, toda vez que las unidades antidisturbios utilizaron perdigones y bombas lacrimógenas para dispersarlos.
Ante esta situación, el director de la Policía Nacional, Rolando Mirones, reiteró que no tolerará ningún tipo de cierre de calles y lamentó que en la UP "los agentes policiales no puedan poner un pie dentro".
Insistió en que se debe analizar el concepto de la autonomía universitaria porque representa "un santuario para que los que quieren cometer actos delictivos" sin ser detenidos.
Cuestionó a las autoridades universitarias porque, según dijo, conocían de los violentos enfrentamientos y no actuaron. "No sirve de mucho conversar con las autoridades en este tipo de acontecimientos", acotó.
En tanto, el rector encargado de la UP, Justo Medrano, calificó los señalamientos de Mirones de "peligrosos".
Por otra parte, nueve taxistas fueron retenidos cuando realizaban una caravana en protesta por el aumento del combustible y por obstaculizar el tránsito en la vía España.
A los transportistas se les retiró la placa y fueron multados por transitar a una velocidad menor a la establecida.
Estudiantes y transportistas convulsionan la capital
Veintidós estudiantes universitarios fueron retenidos y enviados al Juzgado Nocturno.