Washington.- La negativa de Panamá de entrar en un convenio de "fuerzas visitantes" con Estados Unidos no es un impedimento para las buenas relaciones entre los dos países, según funcionarios del gobierno del presidente George W. Bush.
Tampoco es cierto, dicen, que Washington ha condicionado la cooperación bilateral en los campos económico, social y cultural a la presencia de su personal uniformado en territorio panameño, lo que contradice declaraciones del canciller José Miguel Alemán publicadas ayer por otro periódico.
"Puedo asegurar contundentemente que es absolutamente falso (flatly untrue) que hemos presionado al gobierno panameño por el acuerdo de bases", aseguró una fuente oficial a El Panamá América.
Para fundamentar el argumento de que no ha habido tal "condicionamiento", un funcionario citó una serie de recientes acuerdos, todos gestionados aun después de que el gobierno de la presidenta Mireya Moscoso hiciera público su rechazo a reiteradas propuestas de Washington para formalizar la entrada regular de tropas estadounidenses como parte de la acción continental contra el narcotráfico.
"Entre otras cosas, hemos firmado un pacto bilateral para inversiones así como una importante línea de crédito con la Overseas Private Investment Corporation", señaló.
"Además, el año pasado Panamá recibió cuatro millones de dólares en apoyo a la lucha antidrogas, y este año hemos solicitado la aprobación de 20 millones más", dijo.
"¿Le parece que esto es tener las relaciones en un punto muerto por causa de que no tenemos un acuerdo sobre fuerzas visitantes?", fue la pregunta retórica del funcionario estadounidense.
En un despacho desde Quebec, Betty Brannan, la veterana columnista de La Prensa, citó al canciller Alemán en el sentido de que los estadounidenses han puesto la aceptación panameña del acuerdo de "fuerzas visitantes" como condición para avanzar sobre otros temas, aunque dijo que consideraba las relaciones bilaterales como "buenas".
Ayer Alemán declaró aquí en Panamá que el tema de las fuerzas visitantes no fue tratado entre los presidentes Mireya Moscoso y George W. Bush durante la Cumbre de las Américas, en Quebec, Canadá.
No obstante, el canciller dijo que el tema fue tratado por él y un representante de Bush y añadió que el tema se va a "resolver" pronto.
Asimismo, Alemán, en una entrevista telefónica desde Miami, con este corresponsal, reiteró que la presidenta Mireya Moscoso había logrado desarrollar una "excelente química" con el presidente George W. Bush en sus pláticas informales en Quebec, creando la impresión de que pasando por encima de las apasionadas discusiones de los polígonos y otros desentendidos, la presidenta panameña logró abrir paso a un mejoramiento de las relaciones.
Por su parte, el encargado de negocios de la Embajada de Panamá en Washington, el ministro Germán Bravo, tampoco pudo confirmar que Estados Unidos esté ejerciendo presión en este sentido. "La verdad es que nadie ha retorcido brazos aquí", observó sin dejar de añadir: "pero en realidad es la cancillería la que lleva las relaciones entre los dos países".
Con referencia a noticias publicadas de una inminente investigación por parte de los departamentos de Estado y Justicia sobre un continuo contrabando de inmigrantes chinos desde Panamá, una fuente oficial dijo que no tenía conocimiento de nada nuevo.
"Siempre estamos en estado de alerta sobre la entrada de inmigrantes ilegales de China y otros lugares de Panamá y Centroamérica, pero por el momento no hay nada en especial", declaró el funcionario a este corresponsal.
Asimismo, Al Santoli, principal asesor del congresista republicano Dana Rohrabacher, quien anunció la semana pasada que solicitaría una nueva investigación, confirmó que estos días estaba "demasiado preocupado con otras cosas" como la venta de modernos equipos militares a Taiwan frente a la tirante situación con el gobierno de Beijing.
Otra fuente del gobierno estadounidense reconoció que en la cuestión de la limpieza de los polígonos de tiro dijo que efectivamente, aún no ha habido respuesta a una propuesta panameña para establecer una comisión de arbitraje, "porque ese documento está en manos de la sección legal" del Departamento de Estado y que los abogados del gobierno "quieren ser tan prólijos y exactos en sus argumentos que siempre toman su buen tiempo".
La fuente también confirmó que mientras no exista ese tipo de acuerdo bilateral le será difícil a Estados Unidos responder a la solicitud hecha por la autoridad del Canal para el envío de especialistas del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos para que asesoren a Panamá en las obras de ensanche de la vía acuática.
"Efectivamente, para que puedan participar en esos trabajos será necesario concluir algún tipo de acuerdo para legalizar esas funciones," puntualizó. "Y hasta en eso tratamos de encontrar una solución, quizás mediante una carta recíproca en la que se enumeran los derechos y las obligaciones de personal uniformado en territorio panameño", dijo.