El gobierno de Estados Unidos parecía retroceder ayer de la certeza con que el departamento de Estado acusaba ayer a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) de ser las autoras del secuestro de 12 extranjeros en Ecuador el pasado sábado.
"Lo más acertado en este momento es esperar que haya pruebas más fehacientes," fue el sorpresivo consejo que una fuente oficial confió a este corresponsal.
Esta posición de último momento contradice las declaraciones vertidas horas antes por un alto personero del departamento. Este anotó que las FARC deberían "asumir una mayor responsabilidad por sus actos" y dejar de cometer acciones como el secuestro de los extranjeros, que incluye un estadounidense.
"Esta usted confirmando que las FARC son los autores de ese secuestro?" se le preguntó.
"Sí", respondió el funcionario, "todo apunta de que fueron las FARC".
No obstante, el departamento de Estado no pudo proveer ninguna prueba para confirmar esta aseveración que también entra en conflicto con versiones provenientes de fuentes españolas. También contradice las declaraciones dadas el miércoles por "Iván Ríos", miembro del comité de audiencias públicas de las FARC, quien negó la autoría y dijo que "esta es toda una campaña que se tiene para mostrarnos como enemigos de la paz".
Por cierto, el funcionario del departamento insistió en que las FARC "están en mora de mostrar un acto de buena fe en las negociaciones" y recordó que cuando Estados Unidos pidió información sobre unos curas católicos estadounidenses en cautiverio, "respondieron matando tres inocentes misioneros".
Las declaraciones se produjeron tras las reuniones del canciller colombiano Guillermo Fernández de Soto con la secretaria de Estado Madeleine Albright y el subsecretario Thomas Pickering. Pero el propósito de Fernández era de esbozar la nueva estrategia de su gobierno ("una mesa de cuatro patas
el proceso de paz, el narcotráfico, la situación económica difícil y los asuntos sociales") y no quiso comentar sobre el secuestro.
Por otro lado, fuentes españolas también pusieron en duda el papel de las FARC en lo que respecta a los secuestros.
En este sentido, el periódico ABC de Madrid esta mañana público un despacho desde Cali, Colombia, de su enviado especial, Alberto Pérez Giménez, diciendo que los tres españoles secuestrados junto a siete canadienses, un estadounidense y un belga, no fueron atacados por las FARC.
"La última novedad hasta ahora es que los secuestradores, un grupo de unas 35 personas con trajes de camuflaje, no serían guerrilleros de las FARC, sino delincuentes comunes que no habrían cruzado a territorio colombiano".
Por lo inhóspito de la zona fronteriza entre Ecuador y Colombia fue difícil confirmar esta información.
El despacho cita al general Flavio Cárdenas del ejército ecuatoriano que anunció ayer que "por los datos que tenemos, podemos confirmar, casi con toda seguridad, que no han sido las FARC las responsables del secuestro".
Por otro lado, Sonia Falcon, la guía ecuatoriana de los turistas españoles, que fue dejada en libertad cuando estos se enteraron de su nacionalidad, insistió de que los uniformados tenían acento colombiano, vestían ropas de camuflaje y llevaban la cara pintada de negro.
No obstante, el giro sobre la atribución del secuestro se produce después de que unidades de inteligencia militar ecuatorianas encontraron cerca de la carretera entre Lago Agrio y Tarapoa, a poca distancia de donde desaparecieron los secuestrados, un refugio donde al parecer estuvieron escondidos durante 48 horas el grupo de secuestradores con los extranjeros.
En tanto, Thomas "Mack" McLarty, el ex enviado personal del presidente Bill Clinton para Latinoamérica, advirtió en Buenos Aires que si la situación de guerra interna en Colombia no se resuelve "va a afectar a toda la región".
"Colombia tiene extensas fronteras con cinco países y sus sacudones internos suelen repercutir en sus vecinos, afectar el comercio entre ellos y alertar a los inversionistas extranjeros", manifestó McLarty quien ahora se dedica a promover negocios entre Estados Unidos y la región, además de asesorar a algunos gobiernos.
No obstante, el amigo de infancia de Clinton subrayó que "el problema de Colombia es serio, pero debe ser resuelto por el pueblo colombiano", en una entrevista con el periódico porteño Clarín que al igual que los otros rotativos argentinos ha dado extraordinaria cobertura al conflicto colombiano.
Como por lo general Argentina ha prestado relativamente poca atención a los países andinos esta cobertura se ha prestado a ocasionales exageraciones y versiones contradictorias, creando considerable confusión a una situación ya de por si sumamente compleja.
Por ejemplo, hay altos funcionarios en el gobierno de