Washington.- Estados Unidos reiteró ayer su deseo de conformar un convenio de "fuerzas visitantes" con Panamá, con el propósito de estrechar un "cerco regional" contra el flujo de drogas ilícitas que proviene de Colombia.
La nueva solicitud fue expresada por Peter Romero, secretario adjunto de Estado en función para Asuntos Hemisféricos, durante una reunión con el embajador de Panamá, Guillermo Ford, según revelaron fuentes oficiales a El Panamá América.
En el curso de la reunión, Romero, el funcionario de mayor jerarquía a cargo de la política interamericana, presentó al diplomático un completo informe sobre su cita del pasado martes con la presidenta Mireya Moscoso y su equipo de ministerial de Relaciones Exteriores y seguridad.
Sin entrar en detalles, Ford confirmó que Romero volvió a plantear los lineamientos de la política antidrogas de su gobierno, cuya pieza central, el Plan Colombia, al que el gobierno del presidente Bill Clinton aportará 1.300 millones de dólares, está suscitando críticas de los defensores de derechos humanos que temen la "militarización" de la lucha contra el narcotráfico.
"Se trataron los temas referentes a las relaciones bilaterales," señaló el embajador en una breve entrevista telefónica.
Ford destacó que Romero le confirmó que la presidenta Moscoso, aparte de prometer "dar consideración" al proyecto del convenio ", no adquirió compromiso alguno, tal como lo expresó públicamente en el día de hoy (jueves)".
El embajador dejó entrever que al comprometerse su gobierno a adoptar nuevas medidas jurídicas para acabar con el lavado de dinero, Panamá espera que Washington haga un esfuerzo ante las naciones de la OECD para que "sea excluida públicamente de la lista de países no-cooperadores".