"La mayoría de los pacientes diabéticos mueren por enfermedades cardiovasculares y las estadísticas indican que 3 de cada cuatro pacientes con diabetes, mueren por causas cardiovasculares".
El doctor José Montenegro, endocrinólogo del Hospital Santo Tomás, señaló que los estudios han demostrado que una persona diabética, aunque nunca haya sufrido un infarto, tiene la misma probabilidad de morir de un infarto, que una persona no diabética que haya sufrido un infarto cardíaco.
En la diabetes, el control de la glicemia es importante para prevenir las complicaciones crónicas de esta enfermedad como daños renales, de la vista, y otros, sin embargo los diferentes estudios han demostrado que hacerse exámenes no es suficiente, que se necesita algo más para disminuir el riesgo cardiovascular, el cual sólo se logra con el control glicémico estricto, precisó el galeno.
Montenegro explicó que para que una persona con diabetes reduzca en forma significativa sus riesgos cardiovasculares, requiere una observación estricta no solo del azúcar en la sangre, sino también de su presión arterial, su nivel de colesterol y de la ingesta de una aspirina diaria (siempre que no tenga contraindicaciones médicas), prevenir la aparición de albumina en la orina, el control de peso, ejercicio regular y la dieta adecuada, lo que significa que es necesario un manejo integral.
La aspirina funciona como un anticoagulante, explica Montenegro, ya que previene la agregación plaquetaria y está comprobado que los diabéticos tienen una tendencia mayor de lo usual a producir fenómenos de coagulación a nivel intravascular.
Precisó que de hecho el infarto es un fenómeno de obstrucción por coágulos de una arteria coronaria, y ha sido comprobado que una aspirina diaria reduce los riesgos de que se registren eventos coronarios.
Montenegro aclaró que aunque la aspirina puede tomarse sin prescripción médica, es preferible que se recomiende en caso de que el paciente presente contraindicaciones
En Panamá el índice de muertes por enfermedades cardiovasculares, a nivel coronario, anginas, infarto, enfermedad vascular cerebral, y la periférica, que se registra en los miembros inferiores, es por mala circulación.
Exámenes generales son necesarios para controlar la diabetes y disminuir riesgos
Pruebas periódicas de la glicemia no son suficientes; hay que extremar los controles en el organismo.