Los moradores de los edificios Santa María en Tumba Muerto exigirán todos los martes, a partir de ayer, justicia en el caso de Giovanni Murillo, de tres años, quien murió luego de ser atropellado por un auto conducido por una menor que se dio a la fuga.
Alrededor del mediodía, numerosos vecinos de Kathia Guerra, madre de Giovanni, se ubicaron en la acera y portando pancartas, gritaron al unísono: "dónde está la niña rica que su nombre no se sabe".
Marisol Muñoz, organizadora de la protesta, sostuvo que lo que no se quiere "es que el caso quede impune, pues a pesar de que la irresponsabilidad la cometió una menor, los padres deben dar la cara".
"Los padres de la muchacha ni siquiera se han acercado al Santo Tomás a conversar con la mamá del pequeño", expresó enérgicamente. Lo dicho por Muñoz, fue corroborado por los familiares de Kathia, quienes aseguraron que a la fecha no han recibido ni una llamada de los padres de la joven involucrada.
Muñoz recordó que esa mañana estaba en la parada cuando ocurrió el accidente. "Cuando el taxi le dio paso, Kathia intentó cruzar pero fue arrollada por el BMW. Se paró trastabillando pero con su hijo en brazos a varios metros de la línea de seguridad ;sin embargo, la muchacha no se detuvo... de haberlo hecho el niño tal vez no hubiera muerto", aseguró.
Giovanni Murillo padre, también estuvo presente, pero distante. "Eso es algo de lo que nunca me recuperaré", dijo, al tiempo que Nery, madre de Kathia, precisó que su hija será operada próximamente, pues presentaba fracturas en el brazo y la pierna.