El exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia, Edgardo Molino Mola, recomendó ayer que las funciones de la CSJ sean divididas en tres tribunales con más magistrados y jueces para lograr una mayor efectividad en el sistema.
Señaló que se debe establecer por lo menos tres tribunales; uno constitucional que reemplace a la Corte en esa materia; uno de la magistratura que se encargue de la administración, capacitación, disciplina y de la carrera judicial, y otro contencioso administrativo, separado de la Corte.
El primero, dijo, evitaría la politización de un tribunal ordinario para dárselo a uno constitucional. Con el tribunal de la magistratura se manejarían las funciones que tiene la Corte como las administrativas, de capacitación y de disciplina. "En otras latitudes esto funciona para que la Corte en sí no se esté distrayendo en estos tipos de problemas administrativos".
"Hoy en día todo eso está en un solo sancocho, eso debiera ser parte de un tribunal como hoy día existe en muchos países", destacó. Haciendo esa separación, la Corte Suprema se mantendría, pero como un tribunal de casación, enfatizó.
Todo este reordenamiento, precisó Molino Mola, llevaría a revisar los sueldos de los magistrados y otros funcionarios para favorecer a los que tienen sus sueldos demasiado bajo e incluso realizar otros nombramientos.
De esta forma, destacó, se requeriría más personal en el Organo Judicial, ya que Panamá es uno de los países del área con menos jueces que ha provocado un gran problema de mora judicial.
Sentenció que los efectivos deben ser preparados para no ser "sorprendidos" con armas apropiadas, conocimientos de vida en la selva, guiarse con equipos especiales y otras actividades.
Aclaró que Panamá no debe involucrarse en el conflicto armado de Colombia, pero sí debe hacer respetar su territorio nacional y para ello, requiere unidades bien preparadas que tengan la capacidad de enfrentarse a los insurgentes.
"Falta un diseño de seguridad y acción coordinada para el semejante lío que nos caerá encima de recrudecerse la violencia en Colombia", sustentó. Recalcó la necesidad de que en Panamá se preparen a agentes en materia policial y de criminología para que la PN se vaya profesionalizando y también darle incentivos a las unidades que laboran en esta institución.
"Hay que levantarle la moral a las unidades, porque muchas veces los delincuentes se ríen de la Policía al no contar con respaldo", planteó.