Tanto Martín Torrijos como Mireya Moscoso terminaron adoptando una posición que no les correspondía, al participar como observadores internacionales en las elecciones legislativas celebradas el pasado domingo en Venezuela, señalaron analistas y conocedores políticos.
Según el dirigente gremial, Roberto Troncoso, las declaraciones que hizo la expresidenta Moscoso para que más miembros de la oposición venezolana salieran a votar, no estaba dentro del papel que debía ocupar como observadora electoral.
"El papel es anunciar si hubo o no irregularidad en el proceso; si le quitaron la credencial fue soberano -de parte de las autoridades de Venezuela-", destacó Troncoso, quien afirmó que también fue una falta de delicadeza, que se le quitara esta acreditación.
Para el analista Jaime Porcel, en este proceso existió una especie de apuro en desconocer la opinión de algunos invitados, como lo fue Mireya Moscoso.
Aseguró que en este momento ha existido mucha tensión en Venezuela y fue una decisión exagerada quitar la credencial a la expresidenta panameña.
Porcel explicó que la participación de los expresidentes panameños tiene un sentido, que es enviar un mensaje a aquellos seguidores de su gestión en Panamá, pues aún contienen un grado de simpatía.
Sostuvo, además, que no es raro que un expresidente participe como observador en otros países, en este caso, Venezuela.
En este sentido, el analista político Mario Rognoni indicó que los cinco expresidentes invitados por la oposición venezolana, entre ellos Moscoso, siempre iban a estar inclinados hacia quienes los invitaron.
Detalló que la idea de que fueran observadores, sería la de que circularan libremente en el país, vieran el desempeño de las elecciones y reportaran cualquier anomalía al sector opositor.
"Siempre la oposición ha invitado a los que considera sus amigos, y el Tribunal de Elecciones a los que cree que pueden ser una garantía de observadores; ambos tienen los mismos derechos", instruyó.
Agregó que a los expresidentes Laura Chinchilla, de Costa Rica; Jorge Quiroga, de Bolivia; Luis Alberto Lacalle, de Uruguay; Andrés Pastrana, de Colombia; y Mireya Moscoso, de Panamá, se les impidió ser observadores, tras quitárseles las credenciales, algo que no debió darse.
El expresidente Torrijos fue invitado por el Tribunal de Elecciones venezolano para fungir como observador, aunque se vio inmerso en un malentendido, al no aparecer en la lista de invitados oficiales.
La participación de los exmandatarios fue bien vista por algunos sectores políticos, y llamaron a reconocer su labor.
En este caso, el exembajador de Panamá ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Guillermo Cochez, destacó que la asistencia de Moscoso, "salvó la cara de un país -Panamá- que había dado la espalda a Venezuela".
Datos
- Función
- Los observadores electorales deben preservar el cumplimiento de los códigos de ética en las elecciones electorales, pero no deben alentar para uno u otro partido.
- Críticas
- Mireya Moscoso cuestionó la extensión del periodo de votación que anunció el Consejo Nacional Electoral (CNE), la cual "no se ajustaba a las reglas de votación".
- Lección de democracia
- El presidente de la Cámara de Diputados de Venezuela, Diosdado Cabello, aseguró que no se permitiría que "vengan a darnos lecciones de democracia estos expresidentes que han sido cómplices de asesinatos en sus países, de violaciones de derechos humanos".
- Credenciales
- A cinco expresidentes se les retiró.