El voto en las cárceles es visto con preocupación por el asesor en Seguridad de los Estados Unidos, James Innis, quien indica que la reglamentación a la ley que permite este derecho, debe ser rechazada, porque se podrían vender propuestas indecorosas como "dame tu voto y te daré más libertades, más visitas conyugales y reduciré las penas".
Mientras el magistrado del Tribunal Electoral, Gerardo Solís, señaló que a partir de marzo de 2008, los recluidos en cárceles, hospitales o albergadas en algunos asilos, podrán ejercer su derecho al voto como parte de la democracia.