El ex jefe de la misión diplomática de Estados Unidos en Panamá John Maisto afirmó hoy que no debe sorprender a nadie que el ex dictador panameño Manuel Antonio Noriega fuera extraditado a Francia, porque "hace varios años" se había determinado que ese era el paso a seguir.
"No debe sorprender a nadie (...) hace varios años se sabía que después de terminar su periodo de cárcel en los Estados Unidos, el próximo paso iba a ser la petición de extradición de Francia", dijo Maisto a periodistas tras un coloquio sobre política internacional con empresarios panameños.
"No me sorprendí, no creo que nadie que ha seguido este caso se haya sorprendido", recalcó Maisto, que en el momento de la invasión (en diciembre de 1989) y por la falta de embajador encabezaba la Embajada de EE.UU., donde se desempeñó entre 1986 y 1989 como encargado de negocios y ministro consejero.
El Gobierno de Estados Unidos extraditó ayer a Noriega a Francia, donde tiene pendiente una condena en ausencia a diez años de cárcel por lavado de dinero, tras cumplir en Miami (EE.UU) una sentencia a 17 años de prisión por narcotráfico de una condena total de 40 años reducida por buen comportamiento.
Maisto dijo que desde hace tiempo había el "entendimiento" en Washington en relación a que después de Noriega terminará su condena en Estados Unidos, se iba a dar seguimiento a la petición de Francia.
"Todo pasó por su curso absolutamente natural y esperado", agregó.
Noriega, de 76 años, llego hoy a Francia y fue enviado a prisión provisional para garantizar que comparezca ante el tribunal que le tiene que juzgar.
El Gobierno de Panamá informó hoy que trabaja en una nueva solicitud de extradición del ex dictador panameño Manuel Antonio Noriega ante Francia, luego de que las presentadas ante EE.UU. quedarán obsoletas con el envió del ex militar al país europeo.
El ex dictador panameño tiene pendientes condenas en su país a penas que sumadas sobrepasan los 60 años, aunque de acuerdo al Código Penal panameño aquellos reos con una edad superior a los 70 años pueden cumplir los castigos de cárcel en régimen de prisión domiciliaria.