Los planes de seguridad que implementa el Gobierno no solo serían calificados como un fracaso por parte de la administración de Juan Carlos Varela, sino también que serían el resultado de la desatención de los principales problemas sociales.
Sectores han criticado al presidente Juan Carlos Varela de no reconocer los errores en materia de seguridad, al improvisar en estrategias que no son efectivas, mientras cientos de personas sufren los efectos de la delincuencia.
Figuras como el analista político José Isabel Blandón han reclamado que en sucesos como el asesinato del jugador de la selección de fútbol nacional Amílcar Henríquez, ha sido solo uno de los muchos casos que se han producido en los sectores de riesgo del país.
"¿Cuántos como Amílcar han muerto así en nuestros barrios?", insistió Blandón al sugerir que la única diferencia entre este caso y otros similares es que se trataba de un importante jugador de la selección nacional de fútbol.
A su vez, el analista Blandón expresó que es necesario conocer qué provocó este asesinato, porque hay muchos niños que quieren ser como este exjugador de fútbol.
"Tenemos que mirar el drama de Amílcar como el que viven miles de jóvenes en el país", sostuvo.
Por su parte, el analista político Juan Carlos Tapia cuestionó si tras estos hechos "algún diputado se atreverá a presentar una ley que derogue la norma que protege a menores asesinos".
Ello, al conocerse que la pena máxima que se puede aplicar en el asesinato de Henríquez sería de 12 años por homicidio.
Se trata de la Ley 40 de 1999 que establece penas bajas para menores que reciban sentencia por cometer algún delito.
La similitud del homicidio del mediocampista panameño con otros casos radica en la participación de menores de edad en estos delitos, lo que revive las críticas por protecciones.
Según cifras planteadas por los especialistas, existen más de 200 mil jóvenes panameños que se encuentran fuera del sistema de educación, una situación que los coloca en el renglón de mayor vulnerabilidad.
No obstante, otros sectores apuntan a la falta de políticas integrales de parte del Estado y el uso de fondos públicos para combatir la delincuencia que son usados con otros fines.
Ello en alusión a fondos millonarios de programas como Barrios Seguros, que ha pagado subsidios mensuales a los miembros de pandillas.
En este sentido, el exministro de Seguridad Pública Severino Mejía planteó que las últimas escenas de violencia tienen su génesis en la dirección del país; "La corrupción es la madre de todo este desmadre", apuntó.
Mejía agregó que el Gobierno ha intentado asegurar los espacios públicos con la Fuerza de Tarea Conjunta "Fuerza Águila", pero debe ser "con el acompañamiento de los municipios".
Claves
Estrategias
El presidente Juan Carlos Varela anunció que cambiaría parte de la estrategia de seguridad que se aplica en Panamá y se enfocarían más en los menores de edad que se encuentran en riesgo social o en pandillas.
Advertencias
Varela ha dicho a los mayores de edad que insistan en dedicarse a las actividades delincuenciales que tendrán que enfrentarse a la justicia, sin embargo, sectores afirman que con la llegada del SPA se ha estimulado la impunidad en los casos.
Fiscalías
En la nueva estrategia de seguridad del Gobierno se ha enfatizado en un nuevo enfoque a la gestión con el apoyo a la Fiscalía Antipandillas, la cual se encargaría de desarticular los grupos delictivos, no obstante, se desconoce cuál ha sido su verdadero alcance.