El Juzgado Decimosexto de Circuito Penal criticó la falta de controles en la Armería de la Policía Nacional, en cuanto al retiro y recibo de armas que están bajo su custodia.
Los planteamientos del Juzgado se dan en un fallo que condenó al subteniente de la Policía Nacional, Isaac Ariel Cano Riasco, tras el robo de dos armas de fuego en la Academia de la institución.
Las armas, según consta en la resolución de condena y tras las investigaciones hechas por la Fiscalía Novena de Circuito, fueron retiradas por Cano Riasco, junto a 12 equipos más.
Las últimas aparecieron, pero las dos por las que se le acusó al subteniente no regresaron a su lugar.
El subteniente expresó en sus declaraciones que las 14 armas serían utilizadas para una instrucción.
Indicó que entregó seis al sargento Andrés Dean; seis al subteniente Herrera y dos al subteniente Miguel Galván.
Sin embargo, Dean dijo que solo obtuvo cinco, mientras que Galván manifestó que no recibió nada. Un arma apareció en la Armería, desconociéndose la forma como la ingresaron.
Al realizar la diligencia de inspección ocular en la Armería de la Academia de la Policía, la Fiscalía determinó que hubo una solicitud de 14 armas, tipo revólver calibre 38 (2 pulgadas), 14 pares de esposas, 15 llaves de esposas y 14 fundas. Mientras que la devolución de estas armas, no está registrada.
El juez decimosexto, Enrique Pérez, declaró culpable al subteniente Cano Riasco por el delito de peculado doloso e impuso la pena de 40 meses.
Además, la pena de cien días multa, a razón de cuatro dólares el día multa, lo que totaliza 400 dólares en ocho meses.