Los familiares de los militares y civiles caídos en la invasión estadounidense contra Panamá, el 20 de diciembre de 1989, recordaron ayer a sus seres queridos en el Jardín de Paz, reprochando a los gobiernos que han surgido tras el ataque militar extranjero, el no haber reconocido a sus muertos como mártires, al tiempo que consideraron injusto el cese del pago de pensión a las madres de estos panameños fallecidos hace una década.
"La población no ha tomado conciencia del significado de la invasión militar norteamericana, mientras que con el pasar de los años, se ha evidenciado un divisionismo entre los dirigentes de las agrupaciones de familiares de caídos en tan nefasta fecha", dijo un portavoz de estos familiares a