Manuel Antonio Noriega recibirá hoy su primera visita familiar después de seis días de su extradición desde Francia. Aunque ya su hija Lorena lo ha visto, pero como su abogada.
Fuentes del Sistema Penitenciario revelaron que a Noriega se le asignó el día sábado para recibir la visita de sus familiares.
Y es que a cada reo se le otorga un día y un turno. Los horarios se dividen de 9:00 a.m. a 11:30 a.m., y de 1:00 p.m. a 3:30 p.m.
Para ingresar al penal existen varias normas que los familiares deben cumplir, entre ellas, no acudir con zapatos altos ni ropa ajustada.
Además, los familiares de los privados de libertad que se encuentran en el sector conocido como “las áreas verdes” deben vestir suéter color rosado, mientras que los de los parientes de los reclusos de los pabellones deben usar un suéter color morado.
Al entrar a El Renacer deben mostrar su cédula en la Sala de Guardia y luego son verificados por los escáneres, al igual que los alimentos que se ingresen para los reclusos.
En días recientes, el director del Sistema Penitenciario, Ángel Calderón, informó que para las visitas especiales, es decir, personas ajenas a la familia, se debe solicitar un permiso especial con antelación.
Hasta ayer en la mañana no se había solicitado un permiso especial para visitar a Noriega.
Incluso, el pasado 15 de diciembre, manifestó que a Noriega no se le ofrecerá un permiso especial para estos días de fiestas de fin de año, ya que no cumple con los requisitos necesarios para este beneficio como es el cumplimiento de las dos terceras partes de su sentencia, ni un año de buena conducta.
Aseguró que tampoco ha recibido una solicitud de depósito domiciliario para Noriega, a pesar de que se le diagnosticó con varios padecimientos como hipertensión arterial, accidente cerebro vascular, úlcera péptica y rinitis alérgica.
Solicitud.
En un comunicado de prensa, Sebastián Elgueta, investigador de Amnistía Internacional sobre América Central, solicitó al Estado panameño que debe realizar nuevas investigaciones para confirmar la participación de Noriega en las violaciones graves de los derechos humanos, ya sea antes o durante su dictadura militar.
“Los tribunales deben a las víctimas que se aclare el alcance de su participación [de Noriega] en esas violaciones que se prolongaron a lo largo de varios decenios”, manifestó Elgueta.
Explicó que los tribunales panameños deben efectuar nuevamente los juicios que se le realizaron en ausencia para que escuche, refute, y se defienda de los casos que lo acusan.