Dieciocho familias que residen en el poblado de Peña Blanca, un área declarada en el 2006 como inhabitable por el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), en El Cacao, distrito de Capira, se niegan a abandonar la zona, para ocupar un área más segura.
Para el 2006, las intensas lluvias que azotaron el distrito de Capira ocasionaron deslizamientos de tierra en la comunidad de Peña Blanca, que convirtió el área en insegura para ser habitada, por lo que el Ministerio de Vivienda (MIVI) decidió comprar tierras, construir las casas y reubicar a las familias, además de la escuela.
El área fue bautizada como Nueva Peña Blanca, aunque las familias que allí residen aseguran que muchas de las promesas hechas por el Gobierno de turno aún están pendientes, entre ellas, la electricidad y la construcción de la carretera.
Benito Chirú, quien accedió a ser reubicado en el 2006, advirtió que el área en donde residen las 18 familias es peligrosa, especialmente, porque fue el punto donde ocurrieron los deslaves.
Esta es la principal razón por la cual el MIVI debe abstenerse de transportar materiales a esa zona para mejorar las viviendas de las familias que permanecen allí.
Recordó además que la decisión del SINAPROC, de declarar Peña Blanca como inhabitable y de que solo se permitiría su uso para la agricultura fue respaldada por un informe de la Universidad Tecnológica de Panamá, el cual advertía de lo inestable del terreno para las viviendas.
No obstante, el director regional del MIVI en Panamá Oeste, Gabriel Ábrego, dijo que la situación es bastante complicada, puesto que las familias advirtieron que aun cuando no reciban ningún tipo de ayuda en materiales, no abandonarán sus casas.
Sostuvo que de acceder a esta solicitud, se iniciaría un conflicto con las familias que residen en la Nueva Peña Blanca, quienes consideran se estaría dando un privilegio a quienes habitan esa zona aun cuando es peligrosa.