A pesar de que ayer las autoridades francesas concedieron al exgeneral Manuel Antonio Noriega libertad condicional a partir del 1 de octubre, su extradición a Panamá tendrá que esperar a que se resuelva la segunda solicitud de extradición por el homicidio de Moisés Giroldi, enviada por la Cancillería panameña a Francia.
El juez Henri Moyen admitió la demanda de puesta en libertad de Noriega, al considerar que cumplió más de la mitad de su condena, tomando en cuenta el año y medio que lleva detenido en Francia y los dos años y medio que permaneció en Estados Unidos, a la espera de la aprobación de su extradición a tierras galas.
Sin embargo, los abogados defensores del ex hombre fuerte han manifestado a las autoridades panameñas seriedad en cuanto a la extradición de su cliente.
Yves Leberquier abogado del exgeneral en Francia, pidió “coherencia” a las autoridades panameñas por las sucesivas demandas de extradiciones que enviaron a sus pares francesas.
En esa misma línea se manifestó Julio Berríos, abogado y defensor panameño de Noriega, quien dijo que está visto que lo único que busca la Cancillería es dilatar el proceso de extradición.
“A pesar que en derecho internacional solo se hace una solicitud para la extradición, el Gobierno panameño insiste en enviar sucesivas demandas de extradición”, advirtió.
Ello, tras conocer esta semana que el Segundo Tribunal de Justicia tramitó al Ministerio de Relaciones Exteriores una nueva petición de extradición contra Noriega, por el asesinato del profesor estadounidense Raymond Dragseth, registrado en diciembre de 1989.
Con esta serían cuatro las demandas de extradición tramitadas por la Dirección de Asuntos Internacionales del Órgano Judicial de Panamá. La primera fue la demanda por el asesinato del doctor Hugo Spadafora, seguida del caso Giroldi y la tercera por la desaparición del dirigente civilista Heliodoro Portugal.
Sin embargo, el canciller Roberto Henríquez ha defendido en varias ocasiones que su institución solo funciona como un ente entre la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y las autoridades francesas.
Acciones deslucen a Panamá.
Para el experto en diplomacia y conflictos internacionales, Jorge Aparicio, la segunda petición de extradición de Panamá para lograr el retorno de Noriega y las que son formuladas son una muestra de desconocimiento del derecho internacional por parte del Ministerio de Relaciones Exteriores.
“Esto nos desluce como país en materia de diplomacia y derecho internacional”, detalló.
Manifestó que con estas acciones se corre el riesgo de que Noriega permanezca de manera indefinida en Francia.
Añadió que si Panamá esta interesado en corregir los efectos de sus acciones deberá enviar una misión diplomática de alto nivel y discutir este asunto con sus similares en Francia.
Seguirá preso.
Carmenza Spadafora, hermana del doctor Hugo Spadafora, explicó que la libertad condicional que se le otorgó a Noriega no es un indicativo de que el exdictador quedará en libertad, pues la misma no podrá hacerse efectiva hasta que Estados Unidos resuelva la segunda petición de extradición elevada por el gobierno panameño a Francia. Estados Unidos tiene como plazo hasta el 16 de noviembre para pronunciarse sobre la segunda petición de Panamá.
“Esto nos da esperanzas a que Italia pueda solicitar el arresto de Noriega a raíz de la demanda que presentamos”, sentenció.
La familia Spadafora presentó el pasado mes de agosto en Italia una demanda contra Noriega por el homicidio de Hugo Spadafora, quien fue decapitado en septiembre de 1985.